Radio Bulevar

lunes, 28 de septiembre de 2020

SI SE PUEDE AMAR ;EN TIEMPO DE PANDEMIA .

El covid-19, ¡qué fuente tan grande de inspiración sería para William Shakespeare si viviese en nuestro tiempo! A raíz de la pandemia he ido observando mi entorno y contemplando las diferentes tramas y escenas de aquellos a quienes Cupido asestó con sus flechas en algún momento. Los hay que insisten en torturarnos enseñándonos lo maravilloso que es estar enamorados, también los que empapan de lágrimas el cojín, o bien porque solo pueden hablar con su pareja a través de una pantalla o bien porque han roto el amor de tan poco usarlo.

Luego están aquellos que son veteranos en el amor y ya hace tiempo que viven juntos sin ningún otro tipo de compromiso que no sea el puramente dictaminado por Dios o por un alcalde. En estos casos la situación pasa a ser totalmente diferente, la monotonía del día a día se acentúa, las series de los canales de prepago dejan de ser suficientes y el teletrabajo pasa a ser la única vía de escape para dejar de oír los continuos reproches que se hacen mutuamente.


Sin embargo, si hay un tipo de relación que me despierta una especial sensibilidad es la de las parejas con hijos. Como si de una película de suspense se tratase, veo a padres exhaustos ocupándose de mantener distraídos a los más pequeños mientras lidian con la rebeldía de los adolescentes e intentan mantener una buena armonía entre ellos. Y todo ello, para colmo, trabajando desde casa. Al ver esta situación tan caótica, un torbellino de emociones se arremolina en mi mente; sentimientos que van desde la admiración hasta al alivio de no estar en la misma situación.

Y por último estamos los solteros, aquellos que esperamos agazapados en soledad a que nos dejen salir del confinamiento para poder volver a practicar la danza del cortejo. Toda esta diversidad de relaciones que me dedico a observar desde la distancia enriquece mi mundo y lo hace menos agonizante, mientras espero que todos poder volvamos abrazarnos de nuevo.



El amor en tiempos de pandemia puede llegar a parecerse bastante a una trama de novela. El aislamiento social ha cambiado nuestra forma de vincularnos, agudizando conflictos y en otras mostrando solidaridad y amor.

Los encuentros, las risas, caricias y besos, ahora están obstaculizados por una mascarilla o incluso limitadas hasta estar seguros en un ambiente libre de covid-19 ,que por ahora, no tenemos conocimiento de cuándo será.

Durante este tiempo de pandemia, se ha visto afectada en áreas de la vida  social, familiar e incluso en lo laboral, ya que se trata de un aislamiento físico, aunque también lo llaman aislamiento social ya que no podemos estar cerca de personas en lugares abiertos.

domingo, 27 de septiembre de 2020

VUELVE EL AMOR COMO EL PRIMER DÍA


Del enamoramiento a la rutina

Hay que tener en cuenta que las relaciones de pareja son fundamentalmente la unión de tres elementos: recuerdos, y estilos de interacción entre dos personas, es decir, hábitos vividos en común. Cuando evaluamos consciente o inconscientemente nuestras relaciones de pareja, lo hacemos en base a los recuerdos que tenemos de ella (tanto los más antiguos como los más recientes, del mismo día) y en ellos los hábitos comunes tienen un papel muy importante, ya que vertebran esa narración.

Con el paso del tiempo, por fuerza, la simple probabilidad hace que aparezcan varias experiencias desagradables, generadoras de ansiedad o simplemente incómodas que viviremos jMuchas de las personas que llevan tiempo inmersas en una relación de pareja, llegan a un punto en el que sienten cómo esa ilusión propia de los inicios del enamoramiento se va desvaneciendo.


No es algo anormal, ni un fenómeno que habla mal de la calidad del vínculo afectivo; simplemente, es algo que pasa frecuentemente a medida que pasan los meses y los años. Ese sentimiento de aventura y de estar descubriendo una nueva manera de ver la vida va perdiendo fuerza, incluso aunque no podamos identificar un problema concreto con ese noviazgo o matrimonio.

Ahora bien... ¿es posible volver a sentir ese amor por la pareja que experimentamos durante la primera etapa de la relación? Aunque por definición cada momento de la vida es único, en muchos casos, sí hay maneras de hacer que el romance vuelva a surgir con mucha fuerza. Veamos cómo poner de nuestra parte para conseguirlo.

Cuando se va la ilusión de los primeros días de romance

Cuando una relación de pareja empieza, la experiencia que se vive está fuertemente relacionada con la ilusión y la sensación de que hay grandes momentos esperándonos. Esto implica ciertas dosis de estrés, pero normalmente se trata de un estés sano, presente en su justa medida para mantenernos en vilo, pendientes de cómo se desarrollará ese noviazgo.


Además, ir aprendiendo poco a poco acerca de cómo es la persona por la que sentimos amor también es de por sí algo emocionante, y más teniendo en cuenta que a través de su punto de vista también aprendemos cosas sobre nosotros mismos (que, además, suelen ser positivas, dado los sesgos "optimistas" e idealizadores típicos de los que se han enamorado recientemente).

La zona de confort emocional

Ahora bien, aunque al principio de la relación todo son descubrimientos, poco a poco la relación de pareja va asentándose en hábitos y rutinas que le dan estabilidad.

Esto no solo tiene el efecto de hacer que la relación se consolide y tenga un espacio en el que mantenerse en el día a día (por ejemplo, mediante rituales como desayunar y cenar siempre juntos); además, tiene u efecto indirecto, pero determinante en nuestras maneras de sentir y de pensar. En concreto, se crea una especie de zona de confort relacionada con todo lo que tiene que ver con esa relación de pareja.

Así, el precio de hacer que la relación amorosa se estabilice y tenga medios materiales para prosperar (mediante hábitos compartidos y recursos materiales comunes) es ver cómo esas situaciones ilusionantes desaparecen y, con ellas, una parte de la satisfacción que se siente por el noviazgo o matrimonio.


La causa de esto suele ser variada, pero se cree que tiene que ver con dos factores básicos: el simple paso del tiempo y la repetición de hábitos y de "rutas mentales" desde las que se piensa en la pareja y en el papel que uno mismo juega en ella. En este último elemento podemos intervenir, para hacer que veamos el primero desde otra perspectiva.unto a la otra persona.

Además, muchas de ellas no tienen por qué ser culpa de nuestra pareja, sino que forman parte de fenómenos externos a esta: un problema doméstico con las instalaciones del hogar, una crisis familiar con los padres, etc. Sin embargo, aunque ningún miembro de la pareja sea responsable de estas situaciones, esos recuerdos quedarán ahí y afectarán irremediablemente nuestra manera de percibir la relación.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Si se puede ;AMOR DE PRIMAVERA


 



La primavera es la estación del amor por excelencia. Dejamos atrás el mal tiempo y estamos más animados y decididos a pasar más tiempo en la calle, con los amigos o, por qué no, con posibles mensos . Sabemos que enamorar no es tarea fácil y que no hay manuales para conseguirlo, pero siempre podemos sacar a relucir toda nuestra artillería y gustar a esa persona con algunos detalles para enamorar. ¡Toma nota y tírate a la piscina

En muchas ocasiones nos habéis preguntado qué looks son los más apropiados para una primera cita o para quedar con alguna persona especial. Lo más importante siempre es ser una misma y disfrutar de la compañía. Si no nos interesa o no le interesamos, tampoco debemos agobiarnos ni pensar que es culpa nuestra. El amor o el flirteo no es un campo fácil y muchas veces necesitamos saber cuáles son las señales de que le gustas a una chica para saber si vamos bien o si debemos retirarnos.

Por eso, una de las cosas que tenemos a nuestro favor son los detalles que podemos dedicar a esa persona. Podemos tener en cuenta sus aficiones o intereses para sacar temas de conversación o sorprenderle con cosas que sepamos hac

er. Por ejemplo, si le gustan los videojuegos o practicar algún deporte, ¿por qué no le propones una tarde para ello? Que te diga que sí o pasar una tarde divertida es la mejor señal de que le gustas.

Como veis, no hace falta que sean cosas materiales, aunque si te gusta ser detallista puedes apoyarte de algunos regalos o detalles bonitos  que seguro le sorprenderán

martes, 8 de septiembre de 2020

SOBREVIVIR ;AL PRIMER AMOR DE VERANO


El verano es una época perfecta para muchas cosas: descansar, viajar, retomar viejas actividades, hacer ejercicio... y también es un momento idóneo para encontrar pareja y comenzar una relación.
Sin embargo, los amores de verano pueden ser engañosos y acabar perjudicando a la propia pareja.
Cómo sobrevivir a un amor de verano
Durante las vacaciones estamos más relajados y con menos obligaciones. Además, aumentamos nuestras relaciones sociales, así como nuestro tiempo libre.
Gracias a todo ello, el verano se convierte en la época perfecta para encontrar pareja, para comenzar una relación o incluso para afianzarla.
Los pros de una relación veraniega
Comenzar una relación en el verano tiene muchos aspectos positivos. Para empezar, si ambos disfrutáis de tiempo libre, podréis pasar mucho más tiempo juntos, dedicaros al otro y hacer multitud de cosas en pareja.
Aprovechad estos momentos para compartir actividades, vuestras ideas y vuestros gustos, y abríos al otro para conoceros mejor.
No sólo eso, sino que el amor se potencia altamente. Ya sabemos que, en los primeros meses de las relaciones, el enamoramiento reina en la pareja.
Es la fase de las mariposas en el estómago, del deseo de estar con el otro constantemente, de esa sensación de necesidad por la pareja.
Es la etapa en la que muchos creen que el concepto de amor es más puro y original. Sin embargo, éste cambia y hay que adaptarse.
Durante esta época del año, en vacaciones, relajados y con mucho más tiempo para dedicarse al otro, esta fase se hace incluso mayor y más fuerte, con lo que las primeras sensaciones son mucho más intensas.
Los contras de una relación veraniega
No obstante, no todo es de color de rosa. Es posible que viváis estas primeras semanas y meses de relación de forma altamente positiva, pero eso no significa que la relación vaya a ser así siempre.
Hay que adaptarse y saber qué vendrá posteriormente. Al vivir el inicio de una relación durante el verano, muchas personas creen que, cuando terminen las vacaciones, todo seguirá igual.
Pero no siempre es así. El tiempo libre se acorta, las oportunidades para verse son inferiores y hay más responsabilidades que requieren de mayor atención. También cambiamos de escenario.
Normalmente en vacaciones estamos en un apartamento en una zona costera, todo el día en la playa, o en una casa en la montaña. Estos lugares los tenemos asociados al descanso y al disfrute.

lunes, 7 de septiembre de 2020

¿Por que las personas son CODICIOSAS ?


A pesar de que no hay una fórmula mágica para saber si alguien es de fiar o no, la psicología de la personalidad nos ofrece algunas pautas al respecto. Gracias a ellas, podremos conocer mejor a una persona y saber si merece nuestra confianza. Son las siguientes.
Primero mis dientes que mis parientes, dice un viejo refrán. ¿Por qué algunas personas son egoístas? ¿Es un rasgo aprendido o hay quien viene al mundo con el ego ya «subido» de fábrica? Esta es una cuestión que nos planteamos muy a menudo, sobre todo, cuando estamos obligados a compartir tiempo y espacio con quien solo se preocupa por sus propios beneficios.


Así, algo que sabemos bien desde el campo de la psicología es que todos nosotros tenemos ciertas pinceladas de esta dimensión tan criticada como negativa. En nuestro interior se balancean de un lado a otro -como un péndulo- tanto el sentido de la cooperación como el del egoísmo. Y que esto sea así es perfectamente normal e incluso necesario. Nuestro sentido de supervivencia también recurre de vez en cuando a ese autoproteccionismo tan básico.

Al fin y al cabo, es saludable reservar una cantidad justa y adecuada de ese interés propio con el que priorizarnos cuando toca. No obstante, si caemos en el exceso, cuando se opta en cada situación y circunstancia por situarnos delante de los demás con deliberado orgullo, estaremos navegando en las aguas envenenadas del egoísmo más lesivo. Ese en el que se dificulta tanto la convivencia. Comprendamos por tanto qué hay detrás de esta conducta y estilo de vida.
¿Por qué algunas personas son egoístas? Causas que lo explican
Decía Jacinto Benavente que el único egoísmo aceptable era el de quien procura que todos estén bien para estar uno mejor. Tal vez fuera cierto, pero en realidad pocos perfiles de personalidad nos son tan incómodos e incluso conflictivos en la vida diaria como el egoísta. Es más, aunque tengamos claro que la mayoría de las personas estamos motivadas para perseguir y proteger nuestros intereses particulares, hay quien lleva este hecho al extremo.

Tal y como nos indican en una investigación realizada en la Universidad Estatal de Ohio, por parte de la doctora Jennifer Crockher, es cierto que el ser humano puede manifestar por igual tanto conductas egoístas como altruistas. Sin embargo, como grupo social, el comportamiento egoísta va en contra de nuestra naturaleza y tiene un coste evidente.