Radio Bulevar

jueves, 19 de mayo de 2022

¿ NO PUEDES ENCONTRAR PAREJA ?

Qué es la dificultad para encontrar pareja?

Muchas personas experimentan una gran dificultad para encontrar pareja. El ser humano es un animal social por naturaleza, tenemos la necesidad innata de estar acompañados por otras personas y establecer vínculos sociales y afectivos. Esto se aplica también al ámbito emocional, lo que nos hace tener la necesidad de querer y ser queridos. Así, aunque no todas las personas tienen las mismas necesidades afectivas, por lo general tendemos a buscar cariño.

Tener pareja es además una opción que va más allá de las necesidades puramente afectivas. Se trata hasta cierto punto de una convención social, y en ocasiones incluso de una solución instrumental; en este sentido, no son raras las parejas que se forman por mera conveniencia, exista o no amor entre ellos. Muchas veces estas relaciones se basan en el miedo a la soledad, la conveniencia económica, o cualquier otro motivo.


Así, aunque existen excepciones, la mayor parte de las personas siente la necesidad de establecer una relación sentimental de pareja. Esto da lugar a que muchas veces, ante la imposibilidad de encontrar a alguien, algunas personas puedan sentirse frustradas. Puesto que este es un ámbito emocional tan íntimo, esta situación puede dar lugar a un gran malestar; la incapacidad para encontrar pareja puede relacionarse, como causa o consecuencia, con problemas de autoestima, inseguridad, depresión, etc.

La dificultad para encontrar pareja es, por tanto, un problema que afecta a más gente de lo que se piensa. Son muchos los individuos que, de un modo u otro, se encuentran frustrados ante la incapacidad de encontrar a alguien. Sin embargo, muchas veces esta dificultad para encontrar pareja se debe a actitudes que, consciente o inconscientemente, desarrollan estas personas.


¿Por qué motivos puedo tener dificultad para encontrar pareja?

Paradójicamente, en un mundo cada vez más interconectado y en el que tenemos mayores facilidades para conocer y relacionarnos con todo tipo de gente, la dificultad para encontrar pareja es un problema más y más común. La cuestión, por tanto, no estriba en el número de personas con el que nos relacionamos; se trata más bien de cómo desarrollamos esas relaciones, de qué tipo de actitudes adoptamos en nuestras interacciones sociales.

Lógicamente, un problema tan complejo como es la dificultad para encontrar pareja no tiene una única causa. Son muchos los factores que pueden dar lugar a esta situación, aunque cabría agruparlos en dos grandes categorías. En primer lugar, podríamos identificar los problemas conductuales, esto es, relacionados con cómo nos comportamos; por otro lado, hablaríamos de una segunda categoría, la de los problemas emocionales, referentes a cómo nos sentimos.


Problemas conductuales

·         No dedicar tiempo: encontrar pareja, como todo en la vida, establecer una relación requiere de tiempo y esfuerzo. Es fácil decir que se tiene dificultad para encontrar pareja, si no se le dedica un mínimo de empeño. Salir a conocer gente, o frecuentar ambientes donde entablar amistad con personas solteras, aunque parezca obvio, es un primer paso; desde luego, lo que está claro es que no se encuentra pareja si nos quedamos encerrados en nuestra habitación.

·         Falta de habilidades sociales: como, por ejemplo, la timidez o una mala capacidad comunicativa. Una parte importante de la seducción pasa por mostrar al mundo nuestra mejor faceta; así, aquellas personas que se retraen o que evitan el contacto con los demás, tienen una mayor dificultad para encontrar pareja.



·         Tener una actitud intolerante o inflexible: esto es un problema más frecuente de lo que comúnmente se cree. Algunas personas no tienen dificultad para seducir, pero son incapaces de aceptar a sus potenciales parejas tal y como son. Así, nadie desea estar con una pareja rígida que le diga qué tiene que hacer o cómo tiene que actuar.

·         Tener una actitud desconfiada: ya sea por la propia personalidad o bien por experiencias anteriores. Iniciar una relación implica siempre descubrir cómo es una persona, y podemos acertar con nuestras suposiciones o no. Sea como sea, se trata de un riesgo ineludible; si piensas que todo saldrá mal o que te van a engañar, posiblemente nunca puedas estar en pareja.

·         Tener creencias erróneas sobre qué es el amor: a veces, simplemente tenemos expectativas poco realistas. Ni es lógico esperar que tu pareja sea perfecta, ni se puede vivir en un estado de enamoramiento continuo. Las relaciones sentimentales, como cualquier interacción humana, implican también decepción y sufrimiento, y hay que ser suficientemente maduro como para aceptarlo.

Problemas emocionales

·         Baja autoestima: muchas veces, la dificultad para encontrar pareja surge de que ni siquiera nos sentimos merecedores de ella. Es difícil encontrar a alguien que te quiera si antes no te quieres tú. De hecho, muchas veces las personas con baja autoestima buscan como pareja a individuos que no las valoran; de este modo, se ve reforzada su autoimagen personal.

·         Miedos e inseguridades: pueden ser de todo tipo. Miedo al fracaso, al engaño, al sufrimiento, al compromiso o a madurar y asumir responsabilidades, por ejemplo. Sea como sea, estos pensamientos tan solo refuerzan la necesidad de aislarse de otras personas, por temor a ser heridos. Iniciar una relación es entrar en terreno desconocido, por lo que es imprescindible superar estos miedos.

·         Creencias limitantes: otras veces, las barreas nos las ponemos nosotros con nuestros propios esquemas mentales. Creer que somos demasiado mayores para encontrar pareja, sentirnos físicamente poco atractivos, o pensar que aburrimos a la gente, son solo algunas de las creencias que muchas veces nos autoimponemos sin darnos cuenta.


·         Amor egoísta: en ocasiones, el deseo de tener pareja está movido únicamente por una necesidad de satisfacción personal. Algunas personas intentan con su pareja rellenar otros vacíos de su vida, como la soledad o la sexualidad. Sin embargo, este no es un amor sincero, movido por el afecto desinteresado hacia el otro. Estos individuos suelen tener relaciones cortas y ser abandonados.

·         Poca tolerancia ante la frustración: se da en aquellas personas que no soportan que las cosas no salgan como desean. Esto puede suceder como consecuencia de un desengaño amoroso, motivo por el cual dejan de buscar pareja; o bien como consecuencia de la pareja no actúe como ellos desean, en cuyo caso la abandonan. Sea como sea, estos individuos suelen tener importantes dificultades para encontrar pareja.

¿Cómo saber si la dificultad para encontrar pareja está convirtiéndose en un problema?

Todas las personas están sin pareja en un momento u otro de su vida; a lo largo de los años, pasamos por distintas etapas, a veces solos y a veces acompañados. Estar sin pareja es por tanto normal y, para mucha gente, incluso deseado. El problema se da cuando esta circunstancia nos hace sentir mal, sufrir o bajar nuestra autoestima.

Evidentemente, la necesidad de no estar solo es más acuciante en algunas etapas que en otras; en la juventud o en la edad adulta, por ejemplo, tener pareja casi parece que sea una exigencia social. En la adolescencia o ya en la vejez, sin embargo, estar soltero parece algo mucho más habitual. No obstante, el factor verdaderamente crítico es la necesidad que cada persona sienta de establecer una relación sentimental.

En este sentido, hablaríamos de que la dificultad para encontrar pareja se puede convertir en un problema cuando se manifiestan una serie de síntomas o conductas negativas, como por ejemplo:


·        
Depresión: es un problema frecuente de las personas que desean tener una relación y no lo consiguen. Esto afecta muchas veces a su estado anímico, generando tristeza y malestar. Cuando esta situación se prolonga durante mucho tiempo, puede dar lugar a auténticos estados depresivos.

·         Inseguridad: también es una de las consecuencias frecuentes de la dificultad para encontrar pareja. Esta situación puede dar lugar a una pérdida de confianza en las propias capacidades, generando una autoimagen distorsionada. Así, las personas en esta situación, frecuentemente se perciben como menos atractivas, interesantes o carismáticas.

·         Baja autoestima: está muy relacionada con el punto anterior, aunque reviste mayor gravedad. Mientras que la inseguridad implica dudar de uno mismo, la baja autoestima podría definirse como no quererse. Este problema no solo hace sufrir a quien lo padece, sino que agrava la dificultad para encontrar pareja.

¿Existen distintos tipos de dificultad para encontrar pareja?

Como hemos visto con anterioridad, la dificultad para encontrar pareja puede venir producida por múltiples causas. Sin embargo, existen sobre esto teorías interesantes. Un autor muy reconocido es el estadounidense Robert Dilts; se trata de uno de los mayores impulsores de la Programación Neuro Linguística. Aunque la PNL ha quedado acreditada como carente de base científica, algunos de sus postulados son interesantes.

Así, según Dilts, existen tres tipos de creencias limitantes que pueden condicionar a las personas en su búsqueda de pareja:


Creencias de desesperanza

Este tipo de creencia se asocia al convencimiento de que no es posible lograr una meta a la que aspiramos. Aquí el razonamiento sería que, aunque deseemos fervientemente encontrar pareja, esto no puede ser debido a factores externos; sería el caso, por ejemplo, de aquellos casos en los que pensamos que no queda gente atractiva soltera, ya que están todos “pillados”, o que “nadie quiere comprometerse en relaciones serias”.

La dificultad, por tanto, no está tanto en la falta de capacidades propias sino en elementos ajenos a uno mismo. Esto lleva a las personas que piensan así a desistir antes de tiempo. Así, desde su punto de vista, por mucho que se intente no se podrá conseguir pareja nunca; al fin y al cabo, esta dificultad que “no depende de mí” y, en consecuencia, no puede ser evitada.

Creencias de impotencia

Las creencias de impotencia difieren de las anteriores en que en este caso dependen de uno mismo. En este supuesto, existe una meta alcanzable pero que “yo no soy capaz de lograr”. Esto quiere decir que “no tengo la habilidad suficiente para conseguir mis metas”, o que “no soy lo suficientemente bueno”.

Esto está muy relacionado con la inseguridad, en tanto que el esquema mental es similar. Las personas con estas creencias piensan que no encuentran pareja por diversos motivos; ejemplo de esto sería creer que no se es suficientemente atractivo, que se está gordo, o se es demasiado mayor. Se produce así un circulo vicioso, pues estas personas parecen realmente más inseguras y resultan menos atrayentes para la gente.



Creencias de ausencia de mérito

Por último, estas creencias se relacionan con la baja autoestima, por lo que son muy comunes. En este caso, la limitación viene no por motivos externos ni propios, sino en sentirse merecedor de algo bueno. Así, la meta es alcanzable y se cree disponer de las habilidades necesarias para ello, pero se renuncia a alcanzar esa meta porque se piensa que “no me lo merezco”.

Aunque este tipo de creencias son muy comunes, resultan difíciles de detectar ya que no suelen manifestarse abiertamente. Quienes tienen estos pensamientos creen que no encontrarán a nadie, ya que no se merecen ser queridos. Se trata de gente que muchas veces piensa cosas como “soy un fraude” o “no merezco ser feliz”.

¿Cómo se puede mejorar la dificultad para encontrar pareja?

Muchas veces el hecho de no encontrar pareja tiene una fácil solución; para ello, puede bastar simplemente con entrenar y mejorar las habilidades sociales, aprendiendo a cómo relacionarnos con otras personas. El primer paso en este sentido es conocer a gente, a partir de lo cual hay que saber elegir apropiadamente. Una vez identificada la persona adecuada, tan solo hay que aprender a seducirla, atraerla y mantenerla.


Curiosamente, la dificultad para encontrar pareja en la mayor parte de los casos viene de las limitaciones propias; ya sea por falta de habilidades o por inseguridad personal, se trata de un problema que casi siempre puede solucionarse. Esa solución, además, no necesariamente implica la necesidad de encontrar pareja. De hecho, en ocasiones puede ser mejor permanecer sin una relación, pero aprendiendo a controlar nuestras emociones al respecto. Aquí, la clave sería que la ausencia de una pareja estable no nos haga ser infelices.

martes, 12 de abril de 2022

PERDON Y OLVIDO

Cuando se perdona y no se olvida

“Perdono pero no olvido”, frase lapidaria donde las haya. ¿Cuántas veces habréis dicho o escuchado esta frase? Hasta yo misma la he llegado a decir en algún momento (sí, lo reconozco). Cuando alguien te hace tanto daño, cuando han destrozado tu confianza o cuando tus expectativas sobre alguien a quien queremos se rompen en mil pedazos, es fácil caer en esta manida frase. ¿Se puede llegar a perdonar y no olvidar?  dejo mi opinión al respecto.

El gran dolor de la traición

Como duele sentirse traicionado, herido, decepcionado… puede sentirse como algo real, como si el dolor tuviera una presencia física que pesa tres veces tu peso. La rabia sube como una olla a exprés a punto de explotar, y que no sabes por donde saldrá y que arde como una rama al fuego. Puedes sentir hasta dolor en tu corazón real, como si tu corazón físico se partiera y no solo en sentido figurado.
En mi artículo ¿ porque nos cuesta tanto perdonar ? que por cierto es uno de los más os ha gustado de toda la web, os hablaba del tema del perdón. En este post os comento que el perdón es un proceso terapéutico muy importante. El perdón no significa que esté todo solucionado, ni que tengas que volver con esa persona, ni que le des la razón o que minimices lo que te hizo.
Perdonar es un acto de generosidad para con uno mismo.
El perdón es un derecho que tienes, de no cargar con resentimientos y odios, rabias y dolor. Significa liberarse uno mismo de las ofensas de los demás para poder seguir con nuestras vidas, en lugar de fustigarse una y otra vez. Requiere un tiempo, no es inmediato ni fácil, pero puede lograrse.

Cuando se perdona y no se olvida

Hay gente que tiene dividida su mente como cajas independientes donde van guardando todos los agravios que les han hecho a lo largo de su vida, y van tirando de ellos cuando le viene bien. Esto lo único que consigue es alimentar el rencor y tener munición para dar de comer a tus pensamientos más venenosos para que nunca te abandonen.
Esto provoca, en cuanto a relaciones personales se refiere, dolor, sufrimiento e infelicidad. ¿Cómo se va a ser feliz sacando los trapos sucios a relucir cada dos por tres? Pues nadie. ¿Cómo haremos feliz a alguien recordándole el dolor que nos causó continuamente?  Imposible. Sólo conseguiremos amargarnos a nosotros mismos y al otro.

¿Perdonar significa olvidar?

Perdonar y olvidar no significan lo mismo pero van de la mano. Si dices perdonar y no olvidar, lo que estás diciendo es que perdonas a medias y que a la primera de cambio podrás sacar tu munición bien guardada. Que te mereces hacer uso de ella por el agravio vivido, y que lo harás cuando así lo consideres. No se puede olvidar de nuestra mente una situación dolorosa de la noche a la mañana pero puede lograrse.
Esto pasa mucho en las reconciliaciones de pareja. Uno de los dos hace algo malo al otro, y éste decide dar una segunda oportunidad con la tal temida frase como preámbulo «perdono pero no olvido». En este punto se puede crear mucho dolor tanto en uno mismo como en la pareja, porque el dolor todavía está presente y el ego va a querer castigar al otro para sentirse mejor. Este es un plan nefasto, os lo seguro.


El problema es que la gente confunde perdonar con hacer como si nada hubiera ocurrido. Si alguien te ha traicionado intentar disimular como si todo estuviera igual es autoengañarse a uno mismo y al otro. Cada uno tiene sus propios límites sobre lo que puede o no aceptar en su vida. Si alguien los traspasa puedes perdonar y olvidar pero no dar otra oportunidad. Puede que tu límite sean las mentiras, las faltas de respeto, la infidelidad o el desprecio. Sea cual sea tu punto límite, perdonar no significa que tengas que soportarlo. Perdona y a otra cosa mariposa. Tu integridad no tiene precio, y su salud mental tampoco. Es mejor la soledad elegida que una pareja o relación destructiva y que te hace daño.

sábado, 26 de marzo de 2022

Como Buscar Amor

 

¿Te cuesta encontrar pareja? ¿Consigues pareja pero no logras que te duren? Descubre las claves psicológicas para dejar de buscar pareja y dar con la persona ideal para ti.

Mucha gente tiene como propósito en la vida encontrar a su media naranja, el amor de su vida o su príncipe azul. Tanto es así que se convierten en personas que están frustradas porque no saben qué hacen mal o por qué no consiguen una pareja duradera. Pero lo que no entienden es que para encontrar pareja antes deben conocerse y quererse a sí mismos.


Evidentemente ni yo ni nadie tiene una varita mágica para lograr que encuentres pareja. Leyendo este artículo no tendrás la solución a todos tus problemas, ya que necesitas hacer cambios y hacerlos de una manera constante, pero creo que es importante cambiar el concepto que tiene la gente con respecto a encontrar pareja.

Antes de dar con las claves para encontrar pareja, es importante destacar que lo principal es rebajar tus expectativas, es decir, que encontrar pareja no sea tu prioridad. Céntrate en ti mismo/a y eso te ayudará a estar mejor. Encontrar pareja dejará de ser tan importante y relajarse también ayuda a que las cosas fluyan más.


¿Cómo encontrar pareja?

Para buscar una pareja seria y estable no existe una receta mágica. A pesar de contar con las mejores páginas para encontrar pareja o los trucos psicológicos para sacar a relucir lo mejor de ti, la realidad es que el secreto para encontrar novia o novio está en tu interior. Quererte a ti mismo/a es una de las recetas para conseguir la pareja que quieres a tu lado. Los psicólogos creen que para saber cómo encontrar el amor, debemos tener en cuenta los siguientes consejos.

1. Deja de buscar a la desesperada

Lo primero de todo y más imprescindible es que para encontrar pareja no hay que ir buscando a alguien en cualquier esquina. Un error que suele cometer mucha gente es conocer a chicos o chicas sin filtro en páginas para buscar una pareja. Tienen tantas ganas de conocer a alguien que vale la pena que se lanzan a la primera de cambio con el primero o la primera que se cruza por su lado y eso es un fracaso asegurado. Para conocer a una pareja hace falta saber qué es lo que buscamos en el otro y como somos nosotros mismos.


2. Sé tú mismo/a, no finjas

Todos intentamos causar una buena impresión  en una primera cita. Mostramos lo mejor que tenemos y evitamos a toda costa que salgan a la luz nuestros defectos. De este modo, a veces no encontrar pareja es precisamente la señal de que quizá estamos mostrando nuestro yo ideal en vez de nuestra verdadera cara.

3. Trabaja tus dificultades

Si no te gusta ser celoso/a, trabájatelo e intenta confiar en la gente que te muestra que puedes serlo. Por lo contrario, si tienes baja autoestima intenta subirla, valora quién eres y lo que mereces de una manera honesta. Es decir, cualquier rasgo de ti que no te guste se puede cambiar, a eso se le llama crecimiento personal. Puedes hacerlo por tu cuenta o con ayuda profesional  Trabajarlo no sólo te hará más fácil la tarea de encontrar pareja sino que te permitirá a sentirte mejor contigo mismo/a, algo que será una de las claves para conseguir pareja.

4. Haz un poco de autocrítica

Detecta los errores que sueles cometer cuando tienes pareja o cuando estás buscando pareja, echa la vista atrás y valora relaciones anteriores. Mira en qué has podido equivocarte y rectifícalo. ¿Eres quizás demasiado absorbente? o por el contrario, ¿vas demasiado a tu bola y piensas de la misma manera que si no tuvieras pareja? En vez de preguntarte cuando encontraré el amor, puedes dedicar esos pensamientos a corregir esas actitudes que frenan que puedas conocer a una persona especial.

5. Respeta y valora a la persona que estás conociendo

A veces se intenta ir de duro y te pones una coraza para protegerte o has sufrido en relaciones anteriores y lo pagas con la persona que tienes delante, ya que con el ex o la ex no ha sido posible. Piensa que la persona que estás conociendo no puede ser tu saco de boxeo. Trabaja tu coraza o las heridas de tu pasado, pero que no pagues el pato la persona que no se lo merece. A veces el no mostrarte o ir directamente a hacer daño puede boicotear esa posible relación.

 6. Deja de plantear el compromiso

En algunos casos la búsqueda de pareja puede ser con el fin de intentar establecer un compromiso para toda la vida. Es necesario que antes de buscar pareja por internet o a través de actividades o aficiones,  dejes de lado este


tipo de ideas. A pesar de que quieras una relación formal, no necesitas a una persona para toda la vida. Este tipo de ideas vienen de la mano de mitos del amor romántico . No somos una media naranja que busca su mitad, somos seres completos buscando a alguien con el que establecer una relación que nos ayude a evolucionar.

7. No lo fuerces

Algunas personas desean tanto encontrar el amor que sienten la necesidad de forzarlo en cualquier cita. Deja de ver cada persona como la ‘única’ opción para formar un vínculo. A pesar de que desees buscar una pareja seria y estable, la clave para conseguirlo es precisamente experimentar con diversas personas. Intenta dejar de buscar el amor de tu vida y verás como a través de centrarte en el conocimiento personal y de los demás darás con esa persona.

Como podemos observar el autoconocimiento y el bienestar personal son más que necesarios para poder dejar de decir ‘no encuentro pareja’. Por ello, si sientes que no estás bien por dentro, un psicólogo profesional puede ayudarte a lograr tu objetivo personal y amoroso.

¿Qué es lo que se busca en una pareja?

En muchas ocasiones nos podemos preguntar cuáles son los rasgos de la personalidad  que las personas buscan más ante los demás. A pesar de que al conocer a una pareja debes ser tú mismo, siempre puedes trabajar en estos aspectos para mejorarte por dentro y ser atractivo por fuera.


1. Madurez emocional

Todo el mundo tenemos nuestros defectos  y virtudes. Pero, la mayoría de personas que quieren buscar a una pareja seria para formar un vínculo no quieren la perfección, sino la madurez emocional. Esto significa estar abiertos a pensar y aprender sobre nosotros mismos para poder evolucionar constantemente. De esta forma, la inteligencia emocional es esencial para encontrar el amor.

2. Abierto de mente

Al buscar una pareja estable no debemos intentar cambiar a los demás para que se amolden a nuestro ideal, sino ser abiertos de mente ante cualquier problema que se nos presente. Por ello, es esencial tener presente que debemos fomentar una comunicación abierta y honesta para conocer a una pareja con la que pasar grandes momentos juntos.

3. Honestidad

Ser honesto es otra de las cualidades que las personas buscan cuando quieren encontrar el amor o una pareja estable en sus vidas. Las mentiras, o los autoengaños son un reflejo de que algo está yendo mal dentro de nosotros mismos. Además la confianza es fundamental para que una relación pueda progresar en el tiempo.


4. Respeto y sensibilidad

Otra de las habilidades que nos ayuda a encontrar novia o novio será ser respetuosos con los demás. Una gran capacidad que tienen las personas que trabajan en sí mismas es animar a los demás a ser ellos mismos, sean como sean. De esta forma, es muy fácil sentirse amado cuando alguien te anima a ser la mejor versión de ti mismo/a. Por ello, el respeto y la sensibilidad son dos rasgos que puedes trabajar cuando estés buscando novia/a por internet o en cualquier lugar.


5. Independiente

La dependencia emocional  es uno de los defectos en una persona que puede llegar a causar daños en una relación. Para que alguien llegue a conocer a la pareja de sus sueños es necesario que crea que él puede seguir su vida sin esta. La independencia significa amar sin necesitar de los demás para poder ser feliz.

6. Empático/a

La empatía es la capacidad de poder escuchar a los otros y ayudar a mejorar sus defectos o problemas. Al encontrar novia/o esta es una de las cualidades que más valoran las personas. Esto es debido a que cuando estamos mal, necesitamos a nuestro lado a alguien que esté dispuesto a escucharnos.

jueves, 10 de marzo de 2022

AMOR A PRIMERA VISTA

 ¿ QUE ES UN CRUSH  O AMOR A PRIMERA VISTA  ?

LA CIENCIA DETRAS DEL ENAMORAMIENTO 

¿Has tenido alguna vez la extraña sensación de que el corazón se te aceleraba al ver a una persona en una estación de tren, por ejemplo? Es un momento mágico en que nos embriaga una sensación que cuesta de describir. Hay personas que notan como mariposas en el estómago. Puede ser que estemos ante un amor fugaz.

 Y eso que la persona que tienes delante es una completa desconocida. El amor a primera vista o crush describe este momento, y la comunidad científica y los académicos no se ponen de acuerdo para decir si este fenómeno existe realmente o es más bien una ilusión. Sea como sea, muchas personas refieren haber sentido esto, incluso varias veces al día.

Pero, ¿qué mecanismos psicológicos están detrás de los flechazos románticos?

Qué caracteriza el amor a primera vista o crush?

Pues, sobre todo, lo que su propio nombre indica: es un amor a primera vista, un flechazo. Cuando un amigo nos presenta a una persona que nos atrae de forma instantánea, o nos cruzamos con alguien en la estación de autobuses y ràpidamente sentimos que debemos conocerlo como sea. También puede ocurrir en un fugaz intercambio de miradas en un bar musical... en cualquier momento se puede producir el flechazo romántico.


A pesar de que muchas personas lo confunden, un amor a primera vista no es exactamente un amor platónico. Pueden tener algunos pequeños puntos en común, pero la idea romántica de Platón hace referencia a una idea perfecta de amor, no necesariamente no correspondido, que excede los límites de lo carnal y que entraña una dificultad enorme. La idea de amor platónico puede tener una conexión con la de amor a primera vista en el hecho de que parece sumamente complicado que dos personas que se acaban de conocer acaben consumando su pasión. Sin embargo, la idea de Platón aludía a un amor absolutamente puro y desinteresado, en que nada del mundo material tenía peso alguno, y en que las facetas intelectual y moral son la base del sentimiento común. En otras palabras, el amor romántico no se basa en la mera atracción de un individuo por otro, este amor se centra en la bondad y en algo de corte más espiritual.


Señales fisicas del amor a primera vista

Es público y notorio que cuando sentimos un flechazo amoroso, nuestro cuerpo segrega una hormona llamada oxitocina que nos vuelve más sensibles, compasivos y nos sobreviene un estado de exaltación de las emociones.

Además de este existen varios indicios y señales que pueden Echarte un cable a la hora de identificar sit e hasenamorado a primera vista

Sudor corporal. Especialmente si te encuentras cerca de la persona deseada, sientes cómo aumenta la temperatura corporal, las manos te sudan, te ruborizas y, consecuentemente, se fragua un calor en tu interior. Esto puede llevar a que te sientes un poco más inseguro de lo normal, o tal vez un poco sobrepasado por la situación.


Nerviosismo. Puede que te quedes un poco bloqueado al conversar, que no te salgan las palabras, y que no te muestres todo lo fluido que serías en una situación más cotidiana. Hasta es posible que te cueste hilar las frases y hasta digas algo sin mucho sentido. Puede ser que esto suceda porque estés intentando impresionar a la persona que te gusta y, al pensarte demasiado tus palabras, el resultado es el opuesto al deseado.

Subida de presión arterial. En relación a los otros dos puntos que ya hemos descrito, otro punto característico del crush o amor a primera vista, es que la tensión arterial se dispara. Es como una inyección de adrenalina por haber coincidido con alguien que te gusta tanto.


Si por cualquier motivo no llegas a hablarle, cuando llegues a tu casa pensarás constantemente: ¿cómo se llamará esa mujer y hombre con quien me he topado? ¿Por qué no he tenido el valor de ir a hablar con él o ella? ¿Volveré a cruzarme alguna vez con esta persona?

Tras varios días pensando en lo mismo, empiezas a sentirte algo "tonto", porque ese amor a primera vista puede no ser nada más que una atracción por alguien a quien no conoces, y el amor auténtico nace cuando conectas con una persona no solo a nivel físico, sino también emocional. Puede que en ese momento te des cuenta de que no valía la pena obsesionarse por ello.

Más sobre el amor y el enamoramiento

La ciencia y la psicología siguen investigando en el campo del amor y en los sentimientos que el cerebro provoca en las personas, ya que se desconocen muchas de las reacciones químicas y neuronales que provocan este comportamiento



 En el artículo "La química del amor, una droga muy potente", el psicólogo Jonathan García-Allen nos explica cómo nuestro cuerpo y nuestra mente procesan el amor.

cortesia  P.yM..

 

 

 

sábado, 5 de marzo de 2022

NADA ACABA, TODO SE TRANSFORMA.

 

Muchos ven a la vida como un eterno ciclo. De cierta manera, esto tiene todo el sentido mundo. A continuación hacemos algunas reflexiones con las que te puedes sentir identificado/a.


Fue Lavoisier quien descubrió esta ley universal: “La materia no se crea ni se destruye solo se transforma.” Pero, ¿esta máxima de la química tiene también validez para aquello que es inmaterial, como los sentimientos, las emociones y los pensamientos? Esa pregunta nos asalta principalmente cuando atravesamos por una situación de pérdida o de ruptura.

cuando termina una relación de pareja y no estábamos preparados para que eso sucediera. Cuando muere alguien que amamos y necesitamos intensamente volverlo a ver. Cuando desaparecen de nuestro mundo personas o situaciones entrañables… ¿Podemos decir que en realidad algo acabó para siempre?, ¿La muerte o la distancia son el final de todo y no hay nada más luego?

“Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final.

Duelo finales en la vida

Todos sabemos que aquello que tiene un comienzo también tiene un fin. En realidad, si lo piensas, hemos pasado gran parte de nuestras vidas diciendo adiós. Inaugurando nuevas situaciones y dándoles formal sepultura a otras.


Cuando nacemos, finaliza el tiempo de gestación. Le decimos adiós a ese vientre en donde todo era cálido y no teníamos que hacer nada para que fueran satisfechas todas nuestras necesidades básicas. De ahí en adelante, vamos a pasar por una cadena de comienzos y de finales que se suceden sin cesar porque nada termina del todo, sino que se va transformando.

Le decimos adiós a nuestra madre para ir a la escuela. Le decimos adiós a la infancia para florecer hacia la juventud. Nos despedimos de esa juventud para volvernos ancianos. Luego debemos prepararnos para decirle adiós a la vida.

Vivimos una multitud de “finales” intermedios

Cambiamos de escuela y terminan entonces vínculos que establecimos y expectativas que flotaban en nuestra mente. Nos mudamos a un nuevo barrio y descubrimos que todo terminó y que todo vuelve a comenzar. Encontramos un nuevo trabajo, o vamos a otro país, o, simplemente vemos que cada día termina y que es irrepetible.

Todo el tiempo estamos expuestos a los finales, aunque no reparemos en ello                                                                                                     Los finales que realmente nos sacuden son aquellos que nos ponen cara a cara frente a lo eterno, a lo infinito. Aquellos que nos remiten a ideas como “para siempre” o “nunca más”. Mirar de frente a la nada es una experiencia sobrecogedora.

El final sin final

Hay alguien que amamos y que se ha ido para siempre. Murió, o simplemente se apartó de nosotros sin remedio… Lo que nos hace sufrir es la conciencia de que nunca más volveremos a tener a esa persona físicamente con nosotros o que, por lo menos, el vínculo que existía ya nunca será el mismo.


Sabemos eso y, aún así, seguimos experimentando el amor por esa persona, o la necesidad de que siga aquí. Ese es el drama: termina el vínculo, pero no termina el sentimiento que lo generaba. Ya no está físicamente ese alguien, pero el afecto por esa persona está tan vivo como siempre.

recuerdos

Todos nos resistimos a dejar ir a alguien que amamos. No podemos renunciar así como así, a esas rutinas encantadas en donde ver o escuchar a esa persona nos hacía sentirnos seguros, felices y en paz. Incluso, si el vínculo no era el mejor, saber que ese alguien estaba ahí nos daba la sensación de que todo el universo estaba en orden. Pero ahora no está y en su lugar, queda un abismo oscuro en el que no queremos estar.

Todo lo que comienza, termina. Y, a la vez, todo lo que termina vuelve a comenzar en otro nivel.


Ocurre en el mundo de la física, de la química y también en el mundo de lo humano. Ninguna de las realidades hondas que hemos vivido va a desaparecer. Ninguno de los sentimientos profundos que hemos experimentado se va a extinguir.

Poco después de la pérdida, la ausencia y el vacío son realidades muy duras de sobrellevar. Con el tiempo, allí donde estaba un gran amor, va a florecer un jardín de hermosos recuerdos que nos confortarán por siempre. Allá donde estaba ese alguien que siempre extrañaremos, va a germinar un profundo sentimiento de gratitud que nos hará valorar mejor la vida.


De una u otra forma, los que se fueron también se han quedado para siempre. Incluso cuando ya no pensemos en ellos, lo que hicieron nacer en nuestro corazón nos permite ser lo que ahora somos. Nos complementó, nos perfiló, nos definió.