RADIO BULEVAR

jueves, 17 de enero de 2019

​¿ Se puede olvidar un amor imposible, en 5 pasos ?


Experimentar el amor imposible es una de las sensaciones más frustrantes y dolorosas por las que puede pasar el ser humano. Si el amor correspondido puede hacerte tremendamente feliz, el amor imposible puede convertir tu vida en un auténtico calvario, especialmente si te encuentras con esa persona a menudo, ya sea en el trabajo o en el gimnasio.Resultado de imagen para AMOR IMPOSIBLE

El dolor de un amor imposible puede ser tan fuerte que puede llevarte a un estado depresivo si no cambias una serie de hábitos que resultan perjudiciales para tu equilibrio emocional. En este artículo puedes encontrar unos consejos para superar el amor imposible y salir de esta situación tan dañina.
La química del enamoramiento

El enamoramiento es un fenómeno complejo en el que están presentes tanto variables biológicas como culturales. Cuando sentimos atracción por alguien, nuestro cerebro cambia y se producen una serie de reacciones químicas en su interior, especialmente en el área del refuerzo, que hace que cambiemos nuestra percepción del mundo. La química del amor o el enamoramiento nos enajena, secuestra nuestra atención, nos vuelve obsesivos y puede llegar a deprimirnos si no podemos consumar este sentimiento o impulso tan fuerte, pudiendo convertir nuestra vida en una auténtico infierno.
Resultado de imagen para AMOR IMPOSIBLE
El amor consumado nos hace sentir bien porque provoca que nuestro cerebro libere dopamina, serotonina y oxitocina entre otros neurotransmisores y hormonas, por eso nos sentimos excitados, llenos de energía y nuestra percepción de la vida es magnífica cuando estamos con nuestra pareja.

Pero cuando no es posible tener con nosotros a esa persona con la que tanto deseamos estar, la cascada química desciende y provoca problemas serios para nuestra estabilidad emocional. Por ejemplo, los niveles de serotonina decaen, lo que se asocia a conductas depresivas y obsesivas, igual que ocurre cuando dejamos de consumir una droga a la que somos adictos.

miércoles, 9 de enero de 2019

3 diferencias entre emociones y sentimientos


Las 3 diferencias más importantes entre emoción y sentimientos. Aprender a diferenciarlos para gestionarlos mejor.

Seguramente más de una vez hayas confundido una emoción con un sentimiento ya que, en la práctica, experimentamos ambos fenómenos a la misma vez y son fáciles de confundir. Pero es muy importante saber cuáles son las diferencias entre emociones y sentimientos, porque la manera de gestionarlos es diferente y las necesidades que generan no son las mismas.
En este artículo hablaremos brevemente de las principales 3 diferencias entre emociones y sentimientos, el objetivo es que sepas diferenciar entre estos para que logres una mayor inteligencia emocional, seas más reflexivo y te evites arrepentimientos. Porque las emociones y los sentimientos pueden llevarnos a hacer cosas que son fruto del “calor” del momento pero si hacemos un esfuerzo por identificarlos y diferenciarlos es más fácil modificarlos (Goleman, 1996).
Las 3 diferencias entre emociones y sentimientos
1. Su origen automático VS razonado
Mientras que las emociones tienen su origen sobre todo en el sistema límbico y la parte más primitiva del cerebro, los sentimientos pertenecen al lóbulo frontal. Es decir, los sentimientos son fruto del pensamiento abstracto mientras que las emociones son innatas y vienen determinadas genéticamente como fruto de la evolución. Así mismo, aunque nos parezca raro, existe un número finito o “máximo” de emociones que podemos tener como animales humanos mientras que no hay un máximo de sentimientos.
De hecho, los sentimientos (como veremos más adelante) se definen a nivel verbal mientras que las emociones se definen a nivel psicofisiológico. Los sentimientos tienen su origen en la interpretación cerebral que hacemos de los eventos y las sensaciones mientras que las emociones tienen su origen en la respuesta del sistema nervioso de las respuestas rápidas (simpático y parasimpático).Sistema límbico del cerebro iluminado

    “Mientras que las emociones tienen su origen sobre todo en el sistema límbico y la parte más primitiva del cerebro, los sentimientos pertenecen al lóbulo frontal”. 2. La velocidad y la rapidez con la que aparecen y cambian

Las emociones se caracterizan sobre todo por ser bastante inmediatas, son el sistema de alarma y supervivencia del organismo. Una vez hemos entendiendo qué ha ocurrido y por qué nos sentimos de una manera o de otra, estamos hablando de sentimientos y no de emociones. Para tener un sentimiento es necesario pensar en lo que ha pasado (valorar la emoción), reflexionar sobre cómo nos hemos comportado y así comenzamos a elaborarlo psicológicamente.
Como las emociones nacen y mueren rápidamente, nuestro organismo tiene otro mecanismo de valoración y motivación: los sentimientos. El sentimiento sería lo que “queda” de la emoción. De hecho, una de las principales diferencias entre emociones y sentimientos es que el sentimiento se va gestando poco a poco, puede ir cambiando y modificándose y está presente durante días, semanas, meses e incluso años.
3. La intensidad: las emociones son muy potentes mientras que los sentimientos son más “suaves”
En primer lugar, si entendemos que las emociones son el principal sistema de alarma y motivación con el que nacemos, podemos comprender que serán muy intensas y potentes. Las emociones básicas y universales son: alegría, ira/rabia, miedo, sorpresa y tristeza; son muy intensas y nos mueven siempre a actuar o a dejar de hacerlo. En este sentido, si afinamos mucho, la sorpresa sería una emoción neutra cuya función es “estar alerta y muy pendientes de lo que va a ocurrir”.
Si has visto la película “Inside out” o “Del revés”, observarás cómo las emociones siempre empujan a que “hagamos algo” o a que “dejemos de hacerlo”. Por ejemplo, la tristeza lleva a que te alejes de los demás, te aísles y conectes con el sufrimiento que tienes. Ahora bien, los sentimientos son muchísimo más variados y lentos y nos llevan a reflexionar qué es lo mejor que podemos hacer para dejar de sentirnos de manera incómoda o desagradable.
En este punto, es necesario destacar que la gestión de las emociones desagradables se consigue mediante técnicas de desactivación y reconducción de la atención. Por otro lado, la gestión de los sentimientos se consigue mediante experiencias sentimentalmente correctivas, el diálogo socrático y la reflexión guiada. Así, pueden ayudarte técnicas de desactivación y relajación rápida.
“Los sentimientos son muchísimo más variados y lentos y nos llevan a reflexionar qué es lo mejor que podemos hacer para dejar de sentirnos de manera incómoda o desagradable”.

jueves, 1 de febrero de 2018

¿ EL AMOR EXISTE O ES UNA FANTASÍA ?

No podemos vivir sin él... pero no podremos encontrarlo sin esfuerzo: hay que aprenderlo

Todo ser humano anhela en su corazón hallar el amor, vivir el amor y morir habiéndose sentido amado.  Por más que se denigre  de él o se  niegue su existencia siempre soñamos el lugar donde lo podamos encontrar. No se puede vivir sin creer en el amor.  Ese constante rastrearlo nos ha encaminado a exigir pruebas de su existencia, a pedir a los demás que nos den una evidencia irrefutable de su realidad, que no es una mera ilusión, ni una efímera emoción intestinal que el tiempo sabe acabar; pero desafortunadamente  buscamos  en otros lo que deberíamos empezar a buscar en nosotros mismos.
Ése es el primer gran error: buscar el amor en otros y no en el propio interior y la propia convicción. Creemos que son los demás quienes nos han de convencer que no estamos ante una fantasía y que únicamente cuando lo hagan tangible entonces llegaremos a la conclusión de no vivir un maravilloso cuento de hadas. Desconocemos una verdad de a puño: el amor existe en quien cree en él, pues ese ya es un indicio de su presencia. Lo que sucede es que se necesita educación, guía, maduración para que lo que inicia como una mera exaltación de los sentidos y las emociones se convierta en una decisión que nada ni nadie la pueda hacer cambiar en el corazón. Cuando se ama de verdad, y ese amor ha sido producto de la convicción, no existe poder humano alguno que nos haga retroceder en lo que queremos de nosotros mismos. En ese sentido considero no válido a quienes piensan que “si me amas te amo” o “te trato como me tratas”. Independientemente de la miseria que cada quien cultive en su interior, cuando el amor se ha desarrollado es capaz de permanecer por encima de cualquier adversidad pues quien ama no permite que sean los demás los que determinen la calidad de lo que ofrece.  
¿Y qué pensar de quienes en ese afán por conocer la fuerza de un amor son capaces de pedir “pruebas” de ello?
1. No existen pruebas de amor pues lo  que hoy se puede hacer por alguien, mañana puede no volver a hacerse.
2. Cualquier prueba pedida es una forma de manipulación velada.
3. “Cuando das al ratón el queso, volverá a pedirte la leche”. Siempre se pedirá más y más y más pruebas de amor. Nunca es suficiente.
4. Cuando la prueba pedida es de carácter sexual la mujer debe recordar que la facilidad de su respuesta la convierte al mismo tiempo en una “chica fácil”. La misma prueba de amor se vuelve prueba de su facilidad.
5. En el amor se puede emplear la misma fórmula cristiana que para la prohibición del juramento: hay que decir sí o no; o crees o no en él. En esto, la sinceridad es lo que cuenta.
Amar es la vocación de todo ser humano, para él fuimos creados, es nuestro principio, nuestro medio y nuestro fin, pero en ese inacabable deseo por poseerlo, por experimentarlo cometemos grandes equivocaciones pues se cree que para llegar a él cualquier cosa es válida, incluyendo el pisotear a los demás. No se construye una vida sobre las cenizas de otra. Quien niega a los demás el derecho al amor, se lo niega a sí mismo. No vivimos solos el amor, siempre es una vocación de todos.
Es fundamental entender que el amor es una actitud de construcción del otro y cada uno  se convierte en medio para que alcance la finalidad de su propia existencia (el otro no es un medio mío, soy yo un medio para él). Ya no se trata únicamente de “no hacer a los otros lo que no deseamos que nos hagan” sino de “hacer por los demás lo que deseamos que hagan por nosotros”. El amor, para que exista, debe ir más allá del puro sentimiento y emoción y es capaz de colocarse por encima de los estados anímicos que suelen acompañar nuestros días.
El amor, como tal, no busca ni siquiera instaurar la justicia puesto que ésta puede existir sin aquel (pero no aquel sin ésta) ya que el amor es capaz de dar por encima de la justicia misma y va más allá del merecimiento para convertirse en donación total.
El problema de todo esto radica en el hecho de que no hemos comprendido que el amor necesita también adiestramiento, enseñanza y aprendizaje para ser capaces de asimilar que no todo queda en un “bello sentimiento” que cuando desaparece creemos que ya todo se ha acabado. Independientemente que no existan emociones fuertes que muevan el interior el amor persiste como comportamiento, como actitud permanente y como donación irrestricta.

domingo, 17 de diciembre de 2017

La verdadera historia de Papá Noel


¿Quién es Papá Noel? Una leyenda para los niños    

A lo largo y ancho del mundo, Papá Noel tiene múltiples y variados nombres, San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascualero, Padre hielo,… al igual que cambian de un país a otro las historias y formas que tienen los niños de vivir la tan esperada noche.
Lo que no varía es la figura del viejecito barrigudo, de tez rosada, vestido con traje rojo y larga barba blanca que se ha convertido en el personaje principal de las fiestas de Navidad.
Pero, ¿quién es este señor al que miles de niños de todo el mundo escriben una carta contándole cómo se han portado y pidiéndole un regalo para la noche de Navidad?. Te contamos la verdadera historia de Papá Noel.

La verdadera leyenda de Papá Noel

La historia de Papá Noel
Cuenta la historia que Nicolás de Bari nació en el siglo IV en Patara, una ciudad del distrito de Licia, en lo que actualmente es Turquía, dentro de una familia rica y acomodada.
Desde su niñez, Nicolás destacó por su bondad y generosidad con los más pobres, preocupándose siempre por el bien de los demás. Siendo todavía muy joven, el muchacho perdió a sus padres, presas de una epidemia de peste, y se convirtió en el heredero de una gran fortuna. A sus 19 años, Nicolás decidió dar toda su riqueza a los más necesitados y marcharse a Mira con su tío para dedicarse al sacerdocio.
Allí fue nombrado obispo y se convirtió en santo patrón de Turquía, Grecia y Rusia. Además fue nombrado Patrono de los marineros porque, cuenta una historia que, estando alguno de ellos en medio de una terrible tempestad en alta mar y viéndose perdidos, comenzaron a rezar y a pedir a Dios la ayuda del santo, y las aguas se calmaron.
San Nicolás falleció el 6 de diciembre del año 345. Puesto que esa fecha está muy próxima a la Navidad, se decidió que este santo era la figura perfecta para repartir regalos y golosinas a los niños el Día de Navidad. Desde el siglo VI, se empezaron a construir templos en su honor y en 1087 sus restos fueron llevados a Bari, en Italia.
Posteriormente, en el siglo XII, la tradición católica de San Nicolás creció por Europa, y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos, donde se suele dejar galletas o pasteles caseros y un vaso de leche a Santa Claus.
Por cierto, como curiosidad, el nombre Santa Claus se creó a raíz del nombre del santo en alemán, San Nikolaus.
El aspecto de San Nicolás de Bari era muy distinto al que se le atribuye hoy: tenía la complexión delgada y era de gran estatura. Y el hecho de que lo representen siempre con una bolsa y tenga la fama de repartidor de regalos se debe a que, en cierta ocasión, el santo tuvo conocimiento de que la hija de uno de sus vecinos iba a casarse y su padre no tenía dinero para la dote, por lo que decidió entregarle una bolsa con monedas de oro. Así, la boda pudo celebrarse y, desde entonces, cobró fuerza la costumbre de intercambiar regalos en Navidad.

Santa Claus, una imagen moderna

Aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en gran parte de San Nicolás, la imagen familiar de Santa Claus con el trineo, los renos y las bolsas con regalos es una invención estadounidense. En 1823, el escritor inglés Clement Moore escribió el poema 'Una visita de San Nicolás', imaginando que Papá Noel surcaba los cielos en un trineo llevado por, al menos, nueve renos - Rudolph, Donner, Blitcher, Cometa, Cupido, Brillante, Danzante, Centella y Zorro -, y no que repartía sus regalos a pie o montando en un caballo como se había aceptado hasta entonces.
Los norteamericanos también fueron quienes le dieron su actual aspecto. En 1931, una conocida marca de refrescos encargó al caricaturista Thomas Nast que dibujara un Papá Noel humanizado y cuya imagen fuera más cercana a las personas para su campaña navideña. Así surgió el Papá Noel vestido de rojo, con cinturón y botas negras que permanece hasta hoy en el imaginario popular.
A día de hoy, la historia cuenta que Papá Noel vive en el Polo Norte acompañado de la señora Noel y de un grupo de duendes que son los encargados de fabricar los juguetes que desean los niños de todo el mundo. Cuando llega la noche del 24 de diciembre, Papá Noel carga todos sus regalos en un saco y recorre el mundo dejando los regalos de los niños debajo del árbol de Navidad.
CORTESIA G.I