Radio Bulevar

viernes, 19 de agosto de 2022

SI SE PUEDE ENAMORAR A SU PAREJA

 

Las rupturas o los distanciamientos no siempre son definitivos. Reavivar el amor es posible

Las crisis sentimentales son situaciones habituales en una relación de pareja. Atravesamos ciclos donde debemos asumir que nada volverá a ser como antes.

No hay vuelta atrás en muchas situaciones, pero en otras hay esperanza: arreglar los problemas de una pareja es posible. Aplica estos 8 trucos y verás cómo se vuelve a encender la chispa del amor.

Un proceso de duelo


Cuando aparece una ruptura o la pareja se distancia, los sentimientos que aparecen son similares a los procesos de duelo. Sentimos vacío, sensaciones de pérdida y visión negativa sobre el futuro. Aparece tristeza, apatía y alteraciones en el sueño y el apetito.

Esta etapa puede llegar a crear alteraciones emocionales en la persona, como la ansiedad, la depresión y la baja autoestima. Sin embargo, no siempre es definitivo, ya que se puede recuperar el amor y reconquistar a nuestra pareja.

Revive el amor

Para lograr revivir el amor debes tener en cuenta 8 puntos imprescindibles:

1. Tiempo. Ambas partes necesitan tiempo y espacio para reformular la situación. Ciertas emociones negativas deben ser aceptadas y digeridas. Una vez logrado este espacio, podemos empezar la reconquista. Un periodo sin contacto y sin comunicación suavizan las cosas.

2. Muestra interés. No esperes que la otra persona sea la primera en contactar. Existe un sentimiento muy común de esperar a que sea el otro el que dé el primer paso como muestra de interés. Con esto, no siempre acertamos, hay muchas variables en juego. De todos modos, es un buen acto que seas tú quien dé el primer paso.


3. Pregunta al otro. Una vez que hemos dejado pasar tiempo, debemos saber si el otro está interesado en intentar recuperar la relación.

4. Analiza cada error. Empieza por ti mismo, por todo aquello que no hiciste bien. De la forma contraria, no asumiremos responsabilidades y acabaremos culpabilizando al otro.

5. Mejora tu actitud. Pese a que la situación es dolorosa, el victimismo e inundar al otro con sentimientos negativos acaban trayendo malos resultados. La actitud debe ser abierta y basada en la cooperación y el aprendizaje mutuo.


6. Vuelve al pasado. Basarnos en lo que teníamos al principio de la relación nos ayudará. Conecta con aquellos elementos presentes cuando el otro se sintió atraído por ti. Esta vuelta al pasado revive el amor y despierta emociones positivas en la pareja.

7. Sé sincero. Al analizar los errores que tú mismo cometiste, debes también comunicárselos al otro. De esta forma, seréis más consciente de las cosas que hicieron que todo saliera mal. También demuestras empatía, comprensión y predisposición a solucionar y corregir todo aquello que no funcionó.

martes, 16 de agosto de 2022

ADOLECENTE O NO DISFRUTA EL AMOR DE VERANO

Se los puede encontrar en un viaje, de veraneo por la playa, en apps para ligar, en redes sociales o en el lugar más inesperado… ¡Hablamos de los amores de verano! Sí, los mismos que hemos visto en películas, leído en libros o fantaseado en canciones. Esos tan intensos y a menudo inolvidables. Son líos, aventuras o relaciones normalmente fugaces que saben a playa, vacaciones, y, sobre todo, a libertad. Pero, ¿son amores reales o espejismos de enamoramiento?

¿Lo sufren solo los jovenes o pasa a cualquier edad?¿La tecnología los ha hecho más atractivos? Los amores de verano son una de las trampas de cada estación estival… en la que todos podemos caer. Al menos el 61% de los españoles ha disfrutado o ha padecido, según como se mire, un amor de verano, publicaba la plataforma gratuita para conocer gente Mobifriends en 2019. Incluso hasta muchas personas casadas buscan una aventura cuando aprieta el calor, o así lo refleja la última encuesta de la web de encuentros extraconyugales Gleeden, que registra picos inusuales de conexión que puede llegar a aumentar hasta un el 80% durante los días de más calor. Y, según su estudio, más del 70% de las personas casadas experimenta problemas con su pareja en esta época del año. Horizontal Los amores de verano se caracterizan por su carácter fugaz, su temporalidad, y eso les otorga más intensidad Drazen_ / Getty Images Circunstancias idóneas Más testosterona, más libertad, más vida social, menos ropa... El amor de verano es tan curioso que hasta la ciencia se ha metido entre sus sábanas para investigar al respecto. Y ha llegado a conclusiones interesantes.

La primera es que el enamoramiento tiene una base biológica , según las pesquisas de investigadores como Cindy Hazan, de la Universidad de Cornell de Nueva York, y de Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey. La segunda es que la hormona más implicada en el deseo sexual y el amor, la testosterona, aumenta cuando el día es más largo y, por lo tanto, esta más presente durante el verano. “En la época estival se dan las circunstancias idóneas para que haya más flirteo. Hay menos horarios, más libertad, más vida social y las actividades de ocio predisponen a las personas a ser más conscientes del propio cuerpo y de la sexualidad, por ejemplo el ir en bañador o asistir a más fiestas donde hay alcohol”, explica Connie Capdevila Brophy, psicóloga clínica y terapeuta de parejas. “Y es que en verano los adolescentes pueden sentir una libertad que no sienten durante el periodo escolar, igual que no la sienten los adultos durante el periodo de trabajo habitual, porque en ambos casos están con gente que no les conoce en el contexto diario”, agrega Capdevila, que es también vocal de la junta de gobierno del Col.legi Oficial de Psicología de Catalunya . ¿Por qué son tan intensos? Los amores de verano se caracterizan por su carácter fugaz, especialmente porque están vinculados al lugar donde transcurren las vacaciones y, lamentablemente, estas no son eternas.

“En ocasiones las personas son de diferentes ciudades, y esto dificulta que la relación pueda mantenerse en el tiempo; quizás son más intensos si cabe por ser evidente esta realidad, y se trata de disfrutar de cada minuto con mayor afán, ya que se duda mucho sobre la duración de este tipo de relaciones”, comenta Helena Calvo, psicóloga y coach especializada en relaciones sentimentales y personales. La intensidad se debe especialmente a ese carácter temporal, insiste Calvo, que es también experta en reparación de traumas con neurociencia. “Cuando la persona siente la dificultad de permanencia de estos amores –añade–, lo idealiza y hace que todo se vea más bonito de lo que es, y se enfoque en lo positivo, en lo que dejará de tenerse”. Es más, según la experta, como apenas duran unas semanas, no da tiempo a pasar de la fase de enamoramiento e idealización a la etapa de un amor más estable donde se ven tanto las cualidades como los defectos y de qué modo encaja esto con nuestra persona y situación. “Es por esto por lo que la persona queda atrapada en una imagen algo irreal de la otra persona, donde las expectativas juegan un papel fundamental”, puntualiza Calvo.

Como a penas duran unas semanas, no da tiempo pasar de la fase de enamoramiento e idealización A nivel químico, estos amores románticos suponen una gran cascada de hormonas y neurotransmisores en el cerebro y esto podría explicar también la intensidad, que también se acentúa por el hecho de que no se tiene el trabajo o la escuela de por medio, razona Connie Capdevila. “Estamos más predispuestos a experimentar y a disfrutar con todo, el nivel de estrés ha caído en picado y está descansando en nuestro domicilio, dejándonos libres y dispuestos para disfrutar y entregarnos a ‘lo que surja’. El ‘qué más da’ se impone sobre el resto de argumentos”, complementa Calvo. En resumen, con apenas unos estímulos, las expectativas de exprimir las vacaciones a tope se disparan, y nada nos hace reprimirlas ni contrastarlas con lo apropiado o lo que más nos conviene. “Las más horas de luz, el calor que nos permite mostrar nuestros cuerpos, o los vivos colores de la ropa colaboran como ingredientes complementarios a lo que ya de por sí tiene una fuerza arrolladora”, apunta Calvo. Las tecnología cambia las formas Los amores de verano son prácticamente un clásico que se repite de generación en generación. Pero las formas cambian. Y si antes uno se lo encontraba mientras veraneaba en una playa o en una discoteca, ahora ya se cuelan en el móvil. El pasado febrero, con motivo de San Valentín, una encuesta de Worten había cifrado en un 42% el porcentaje de españoles que utiliza su smartphone para ligar a través de aplicaciones. Las citas concertadas por el móvil son una realidad y notan también el tirón del verano. Y aunque los millennial prefieren llamar situationship a las relaciones temporales en una app, la aplicación de citas ‘AdoptaUnTío” ha descubierto que la búsqueda de este tipo de pareja crece hasta un 15% durante la temporada estival horizontal.

Menos estrés, más tiempo de ocio, más vida social, menos ropa... Las vacaciones proporcionan las condiciones idóneas para el flirteo AleksandarNakic / Getty Images Entonces, ¿puede la tecnología hacer que ese amor de verano se vuelva más interesante aún? “Las relaciones de época estival son divertidas de por si y añaden la guinda al verano”, dice Helena Calvo. “Esto lo saben las empresas, y ayudan a fomentar este tipo de relaciones y todo depende de las expectativas que tengamos”, matiza. Calvo valora que las apps facilitan conseguir lo que buscamos y permiten realizar una criba directa y una elección desde cualquier sitio antes de invertir tiempo en la propia cita. “La desventaja es sentirnos expuestos ante el mundo, incluso ante personas que pueden reconocernos, y eso puede hacernos sentir inseguros y echarnos para atrás y optar por los métodos tradicionales”, apunta. “Las apps facilitan la elección, pero exponen a ser reconocidos y eso a veces echa para atrás” Aunque el amor de verano es más típico en la adolescencia, eso no significa que no pueda ocurrir en otras edades, sugieren las especialistas. En la adolescencia pueden ser más intensas las relaciones porque el lóbulo frontal del cerebro, responsable de las funciones ejecutivas como el autocontrol, la planificación o la organización, se va desarrollando hasta los 25 años. “Pero puede haber amores de verano en todas las edades”, asegura Connie Capdevila.

Calvo apunta que en la adolescencia estos amores también son más frecuentes debido a la inexperiencia y a la revolución hormonal. “Les hace ser más espontáneos, y los mecanismos de control se desploman, mientras que según avanza la edad –explica–, el conocimiento de esta situación y la capacidad de control hacen más fácil que se racionalice más la capacidad de entrega sin filtro a estas relaciones”. Así, en las personas de mayor edad, aunque exista también predisposición, se bloquean muchas posibilidades porque ya se hace un balance de pros y contras. ¿Con fecha de caducidad? Los amores de verano pueden ser diferentes en cuanto a intensidad, pero se parecen mucho a los del resto del año, reconoce Connie Capdevila. Y aunque se tiende a pensar que tienen fecha de caducidad, también se debe tener en cuenta que las expectativas de cada persona son diferentes y estas expectativas tienen mucho que aportar a la hora de la atracción y de que se vaya más allá, matiza. “Sin embargo, al igual que en las relaciones habituales, se debería poder ser uno mismo, mostrar confianza o que el otro muestre confianza, y poder conectar con la otra persona”, advierte Capdevila. En ocasiones, la confusión del flechazo con el amor se produce por las expectativas. “El concepto de amor es muy amplio, pero es cierto que todo lo que envuelve a estas relaciones hace que segreguemos gran cantidad de neurotransmisores que pueden facilitar esta confusión entre si es un amor verdadero o simplemente consecuencia de todas las circunstancias que hemos expuesto”, dice Helena Calvo.

“Eso no quita que lo que ha comenzado con un flechazo se transforme luego en un amor pasajero de verano o en un gran amor más solido y permanente”, analiza. Aunque a veces la “cascada de hormonas y neurotransmisores”, según Capdevila, impide hacer buenos juicios y que ignoremos señales de alarma a las que deberíamos hacer caso. La confianza en la otra persona y el compromiso y la lealtad son fases posteriores a esa primera de atracción. Un buen aprendizaje En la vida siempre se aprende, comenta Capdevila, “y los amores de verano, cuando se terminan, si lo superas bien, también es una oportunidad de resiliencia, de conocerte un poco más y tener una nueva experiencia” de la que extraer aprendizajes. Nos ha quedado claro que los amores de verano son intensos, con fecha de caducidad y, a menudo, inolvidables. Pero cuando las vacaciones acaban toca decir adiós y aquí lo ideal, según aconseja Calvo, es contar con la anticipación, es decir, tener claro que existe una gran posibilidad de que no trascienda la relación y enfocarse en el disfrute controlando las expectativas. “Si esto no lo llevamos a cabo, la despedida será mucho más difícil e incluso traumática, dependiendo de nuestra estructura emocional previa y de si hay conflictos sin resolver”, apunta. “En este caso, es importante focalizarnos en nuestra vida cotidiana, en recuperar nuestras amistades, rutinas y crear nuevos proyectos e ilusiones”, enfatiza.

jueves, 19 de mayo de 2022

¿ NO PUEDES ENCONTRAR PAREJA ?

Qué es la dificultad para encontrar pareja?

Muchas personas experimentan una gran dificultad para encontrar pareja. El ser humano es un animal social por naturaleza, tenemos la necesidad innata de estar acompañados por otras personas y establecer vínculos sociales y afectivos. Esto se aplica también al ámbito emocional, lo que nos hace tener la necesidad de querer y ser queridos. Así, aunque no todas las personas tienen las mismas necesidades afectivas, por lo general tendemos a buscar cariño.

Tener pareja es además una opción que va más allá de las necesidades puramente afectivas. Se trata hasta cierto punto de una convención social, y en ocasiones incluso de una solución instrumental; en este sentido, no son raras las parejas que se forman por mera conveniencia, exista o no amor entre ellos. Muchas veces estas relaciones se basan en el miedo a la soledad, la conveniencia económica, o cualquier otro motivo.


Así, aunque existen excepciones, la mayor parte de las personas siente la necesidad de establecer una relación sentimental de pareja. Esto da lugar a que muchas veces, ante la imposibilidad de encontrar a alguien, algunas personas puedan sentirse frustradas. Puesto que este es un ámbito emocional tan íntimo, esta situación puede dar lugar a un gran malestar; la incapacidad para encontrar pareja puede relacionarse, como causa o consecuencia, con problemas de autoestima, inseguridad, depresión, etc.

La dificultad para encontrar pareja es, por tanto, un problema que afecta a más gente de lo que se piensa. Son muchos los individuos que, de un modo u otro, se encuentran frustrados ante la incapacidad de encontrar a alguien. Sin embargo, muchas veces esta dificultad para encontrar pareja se debe a actitudes que, consciente o inconscientemente, desarrollan estas personas.


¿Por qué motivos puedo tener dificultad para encontrar pareja?

Paradójicamente, en un mundo cada vez más interconectado y en el que tenemos mayores facilidades para conocer y relacionarnos con todo tipo de gente, la dificultad para encontrar pareja es un problema más y más común. La cuestión, por tanto, no estriba en el número de personas con el que nos relacionamos; se trata más bien de cómo desarrollamos esas relaciones, de qué tipo de actitudes adoptamos en nuestras interacciones sociales.

Lógicamente, un problema tan complejo como es la dificultad para encontrar pareja no tiene una única causa. Son muchos los factores que pueden dar lugar a esta situación, aunque cabría agruparlos en dos grandes categorías. En primer lugar, podríamos identificar los problemas conductuales, esto es, relacionados con cómo nos comportamos; por otro lado, hablaríamos de una segunda categoría, la de los problemas emocionales, referentes a cómo nos sentimos.


Problemas conductuales

·         No dedicar tiempo: encontrar pareja, como todo en la vida, establecer una relación requiere de tiempo y esfuerzo. Es fácil decir que se tiene dificultad para encontrar pareja, si no se le dedica un mínimo de empeño. Salir a conocer gente, o frecuentar ambientes donde entablar amistad con personas solteras, aunque parezca obvio, es un primer paso; desde luego, lo que está claro es que no se encuentra pareja si nos quedamos encerrados en nuestra habitación.

·         Falta de habilidades sociales: como, por ejemplo, la timidez o una mala capacidad comunicativa. Una parte importante de la seducción pasa por mostrar al mundo nuestra mejor faceta; así, aquellas personas que se retraen o que evitan el contacto con los demás, tienen una mayor dificultad para encontrar pareja.



·         Tener una actitud intolerante o inflexible: esto es un problema más frecuente de lo que comúnmente se cree. Algunas personas no tienen dificultad para seducir, pero son incapaces de aceptar a sus potenciales parejas tal y como son. Así, nadie desea estar con una pareja rígida que le diga qué tiene que hacer o cómo tiene que actuar.

·         Tener una actitud desconfiada: ya sea por la propia personalidad o bien por experiencias anteriores. Iniciar una relación implica siempre descubrir cómo es una persona, y podemos acertar con nuestras suposiciones o no. Sea como sea, se trata de un riesgo ineludible; si piensas que todo saldrá mal o que te van a engañar, posiblemente nunca puedas estar en pareja.

·         Tener creencias erróneas sobre qué es el amor: a veces, simplemente tenemos expectativas poco realistas. Ni es lógico esperar que tu pareja sea perfecta, ni se puede vivir en un estado de enamoramiento continuo. Las relaciones sentimentales, como cualquier interacción humana, implican también decepción y sufrimiento, y hay que ser suficientemente maduro como para aceptarlo.

Problemas emocionales

·         Baja autoestima: muchas veces, la dificultad para encontrar pareja surge de que ni siquiera nos sentimos merecedores de ella. Es difícil encontrar a alguien que te quiera si antes no te quieres tú. De hecho, muchas veces las personas con baja autoestima buscan como pareja a individuos que no las valoran; de este modo, se ve reforzada su autoimagen personal.

·         Miedos e inseguridades: pueden ser de todo tipo. Miedo al fracaso, al engaño, al sufrimiento, al compromiso o a madurar y asumir responsabilidades, por ejemplo. Sea como sea, estos pensamientos tan solo refuerzan la necesidad de aislarse de otras personas, por temor a ser heridos. Iniciar una relación es entrar en terreno desconocido, por lo que es imprescindible superar estos miedos.

·         Creencias limitantes: otras veces, las barreas nos las ponemos nosotros con nuestros propios esquemas mentales. Creer que somos demasiado mayores para encontrar pareja, sentirnos físicamente poco atractivos, o pensar que aburrimos a la gente, son solo algunas de las creencias que muchas veces nos autoimponemos sin darnos cuenta.


·         Amor egoísta: en ocasiones, el deseo de tener pareja está movido únicamente por una necesidad de satisfacción personal. Algunas personas intentan con su pareja rellenar otros vacíos de su vida, como la soledad o la sexualidad. Sin embargo, este no es un amor sincero, movido por el afecto desinteresado hacia el otro. Estos individuos suelen tener relaciones cortas y ser abandonados.

·         Poca tolerancia ante la frustración: se da en aquellas personas que no soportan que las cosas no salgan como desean. Esto puede suceder como consecuencia de un desengaño amoroso, motivo por el cual dejan de buscar pareja; o bien como consecuencia de la pareja no actúe como ellos desean, en cuyo caso la abandonan. Sea como sea, estos individuos suelen tener importantes dificultades para encontrar pareja.

¿Cómo saber si la dificultad para encontrar pareja está convirtiéndose en un problema?

Todas las personas están sin pareja en un momento u otro de su vida; a lo largo de los años, pasamos por distintas etapas, a veces solos y a veces acompañados. Estar sin pareja es por tanto normal y, para mucha gente, incluso deseado. El problema se da cuando esta circunstancia nos hace sentir mal, sufrir o bajar nuestra autoestima.

Evidentemente, la necesidad de no estar solo es más acuciante en algunas etapas que en otras; en la juventud o en la edad adulta, por ejemplo, tener pareja casi parece que sea una exigencia social. En la adolescencia o ya en la vejez, sin embargo, estar soltero parece algo mucho más habitual. No obstante, el factor verdaderamente crítico es la necesidad que cada persona sienta de establecer una relación sentimental.

En este sentido, hablaríamos de que la dificultad para encontrar pareja se puede convertir en un problema cuando se manifiestan una serie de síntomas o conductas negativas, como por ejemplo:


·        
Depresión: es un problema frecuente de las personas que desean tener una relación y no lo consiguen. Esto afecta muchas veces a su estado anímico, generando tristeza y malestar. Cuando esta situación se prolonga durante mucho tiempo, puede dar lugar a auténticos estados depresivos.

·         Inseguridad: también es una de las consecuencias frecuentes de la dificultad para encontrar pareja. Esta situación puede dar lugar a una pérdida de confianza en las propias capacidades, generando una autoimagen distorsionada. Así, las personas en esta situación, frecuentemente se perciben como menos atractivas, interesantes o carismáticas.

·         Baja autoestima: está muy relacionada con el punto anterior, aunque reviste mayor gravedad. Mientras que la inseguridad implica dudar de uno mismo, la baja autoestima podría definirse como no quererse. Este problema no solo hace sufrir a quien lo padece, sino que agrava la dificultad para encontrar pareja.

¿Existen distintos tipos de dificultad para encontrar pareja?

Como hemos visto con anterioridad, la dificultad para encontrar pareja puede venir producida por múltiples causas. Sin embargo, existen sobre esto teorías interesantes. Un autor muy reconocido es el estadounidense Robert Dilts; se trata de uno de los mayores impulsores de la Programación Neuro Linguística. Aunque la PNL ha quedado acreditada como carente de base científica, algunos de sus postulados son interesantes.

Así, según Dilts, existen tres tipos de creencias limitantes que pueden condicionar a las personas en su búsqueda de pareja:


Creencias de desesperanza

Este tipo de creencia se asocia al convencimiento de que no es posible lograr una meta a la que aspiramos. Aquí el razonamiento sería que, aunque deseemos fervientemente encontrar pareja, esto no puede ser debido a factores externos; sería el caso, por ejemplo, de aquellos casos en los que pensamos que no queda gente atractiva soltera, ya que están todos “pillados”, o que “nadie quiere comprometerse en relaciones serias”.

La dificultad, por tanto, no está tanto en la falta de capacidades propias sino en elementos ajenos a uno mismo. Esto lleva a las personas que piensan así a desistir antes de tiempo. Así, desde su punto de vista, por mucho que se intente no se podrá conseguir pareja nunca; al fin y al cabo, esta dificultad que “no depende de mí” y, en consecuencia, no puede ser evitada.

Creencias de impotencia

Las creencias de impotencia difieren de las anteriores en que en este caso dependen de uno mismo. En este supuesto, existe una meta alcanzable pero que “yo no soy capaz de lograr”. Esto quiere decir que “no tengo la habilidad suficiente para conseguir mis metas”, o que “no soy lo suficientemente bueno”.

Esto está muy relacionado con la inseguridad, en tanto que el esquema mental es similar. Las personas con estas creencias piensan que no encuentran pareja por diversos motivos; ejemplo de esto sería creer que no se es suficientemente atractivo, que se está gordo, o se es demasiado mayor. Se produce así un circulo vicioso, pues estas personas parecen realmente más inseguras y resultan menos atrayentes para la gente.



Creencias de ausencia de mérito

Por último, estas creencias se relacionan con la baja autoestima, por lo que son muy comunes. En este caso, la limitación viene no por motivos externos ni propios, sino en sentirse merecedor de algo bueno. Así, la meta es alcanzable y se cree disponer de las habilidades necesarias para ello, pero se renuncia a alcanzar esa meta porque se piensa que “no me lo merezco”.

Aunque este tipo de creencias son muy comunes, resultan difíciles de detectar ya que no suelen manifestarse abiertamente. Quienes tienen estos pensamientos creen que no encontrarán a nadie, ya que no se merecen ser queridos. Se trata de gente que muchas veces piensa cosas como “soy un fraude” o “no merezco ser feliz”.

¿Cómo se puede mejorar la dificultad para encontrar pareja?

Muchas veces el hecho de no encontrar pareja tiene una fácil solución; para ello, puede bastar simplemente con entrenar y mejorar las habilidades sociales, aprendiendo a cómo relacionarnos con otras personas. El primer paso en este sentido es conocer a gente, a partir de lo cual hay que saber elegir apropiadamente. Una vez identificada la persona adecuada, tan solo hay que aprender a seducirla, atraerla y mantenerla.


Curiosamente, la dificultad para encontrar pareja en la mayor parte de los casos viene de las limitaciones propias; ya sea por falta de habilidades o por inseguridad personal, se trata de un problema que casi siempre puede solucionarse. Esa solución, además, no necesariamente implica la necesidad de encontrar pareja. De hecho, en ocasiones puede ser mejor permanecer sin una relación, pero aprendiendo a controlar nuestras emociones al respecto. Aquí, la clave sería que la ausencia de una pareja estable no nos haga ser infelices.

martes, 12 de abril de 2022

PERDON Y OLVIDO

Cuando se perdona y no se olvida

“Perdono pero no olvido”, frase lapidaria donde las haya. ¿Cuántas veces habréis dicho o escuchado esta frase? Hasta yo misma la he llegado a decir en algún momento (sí, lo reconozco). Cuando alguien te hace tanto daño, cuando han destrozado tu confianza o cuando tus expectativas sobre alguien a quien queremos se rompen en mil pedazos, es fácil caer en esta manida frase. ¿Se puede llegar a perdonar y no olvidar?  dejo mi opinión al respecto.

El gran dolor de la traición

Como duele sentirse traicionado, herido, decepcionado… puede sentirse como algo real, como si el dolor tuviera una presencia física que pesa tres veces tu peso. La rabia sube como una olla a exprés a punto de explotar, y que no sabes por donde saldrá y que arde como una rama al fuego. Puedes sentir hasta dolor en tu corazón real, como si tu corazón físico se partiera y no solo en sentido figurado.
En mi artículo ¿ porque nos cuesta tanto perdonar ? que por cierto es uno de los más os ha gustado de toda la web, os hablaba del tema del perdón. En este post os comento que el perdón es un proceso terapéutico muy importante. El perdón no significa que esté todo solucionado, ni que tengas que volver con esa persona, ni que le des la razón o que minimices lo que te hizo.
Perdonar es un acto de generosidad para con uno mismo.
El perdón es un derecho que tienes, de no cargar con resentimientos y odios, rabias y dolor. Significa liberarse uno mismo de las ofensas de los demás para poder seguir con nuestras vidas, en lugar de fustigarse una y otra vez. Requiere un tiempo, no es inmediato ni fácil, pero puede lograrse.

Cuando se perdona y no se olvida

Hay gente que tiene dividida su mente como cajas independientes donde van guardando todos los agravios que les han hecho a lo largo de su vida, y van tirando de ellos cuando le viene bien. Esto lo único que consigue es alimentar el rencor y tener munición para dar de comer a tus pensamientos más venenosos para que nunca te abandonen.
Esto provoca, en cuanto a relaciones personales se refiere, dolor, sufrimiento e infelicidad. ¿Cómo se va a ser feliz sacando los trapos sucios a relucir cada dos por tres? Pues nadie. ¿Cómo haremos feliz a alguien recordándole el dolor que nos causó continuamente?  Imposible. Sólo conseguiremos amargarnos a nosotros mismos y al otro.

¿Perdonar significa olvidar?

Perdonar y olvidar no significan lo mismo pero van de la mano. Si dices perdonar y no olvidar, lo que estás diciendo es que perdonas a medias y que a la primera de cambio podrás sacar tu munición bien guardada. Que te mereces hacer uso de ella por el agravio vivido, y que lo harás cuando así lo consideres. No se puede olvidar de nuestra mente una situación dolorosa de la noche a la mañana pero puede lograrse.
Esto pasa mucho en las reconciliaciones de pareja. Uno de los dos hace algo malo al otro, y éste decide dar una segunda oportunidad con la tal temida frase como preámbulo «perdono pero no olvido». En este punto se puede crear mucho dolor tanto en uno mismo como en la pareja, porque el dolor todavía está presente y el ego va a querer castigar al otro para sentirse mejor. Este es un plan nefasto, os lo seguro.


El problema es que la gente confunde perdonar con hacer como si nada hubiera ocurrido. Si alguien te ha traicionado intentar disimular como si todo estuviera igual es autoengañarse a uno mismo y al otro. Cada uno tiene sus propios límites sobre lo que puede o no aceptar en su vida. Si alguien los traspasa puedes perdonar y olvidar pero no dar otra oportunidad. Puede que tu límite sean las mentiras, las faltas de respeto, la infidelidad o el desprecio. Sea cual sea tu punto límite, perdonar no significa que tengas que soportarlo. Perdona y a otra cosa mariposa. Tu integridad no tiene precio, y su salud mental tampoco. Es mejor la soledad elegida que una pareja o relación destructiva y que te hace daño.

sábado, 26 de marzo de 2022

Como Buscar Amor

 

¿Te cuesta encontrar pareja? ¿Consigues pareja pero no logras que te duren? Descubre las claves psicológicas para dejar de buscar pareja y dar con la persona ideal para ti.

Mucha gente tiene como propósito en la vida encontrar a su media naranja, el amor de su vida o su príncipe azul. Tanto es así que se convierten en personas que están frustradas porque no saben qué hacen mal o por qué no consiguen una pareja duradera. Pero lo que no entienden es que para encontrar pareja antes deben conocerse y quererse a sí mismos.


Evidentemente ni yo ni nadie tiene una varita mágica para lograr que encuentres pareja. Leyendo este artículo no tendrás la solución a todos tus problemas, ya que necesitas hacer cambios y hacerlos de una manera constante, pero creo que es importante cambiar el concepto que tiene la gente con respecto a encontrar pareja.

Antes de dar con las claves para encontrar pareja, es importante destacar que lo principal es rebajar tus expectativas, es decir, que encontrar pareja no sea tu prioridad. Céntrate en ti mismo/a y eso te ayudará a estar mejor. Encontrar pareja dejará de ser tan importante y relajarse también ayuda a que las cosas fluyan más.


¿Cómo encontrar pareja?

Para buscar una pareja seria y estable no existe una receta mágica. A pesar de contar con las mejores páginas para encontrar pareja o los trucos psicológicos para sacar a relucir lo mejor de ti, la realidad es que el secreto para encontrar novia o novio está en tu interior. Quererte a ti mismo/a es una de las recetas para conseguir la pareja que quieres a tu lado. Los psicólogos creen que para saber cómo encontrar el amor, debemos tener en cuenta los siguientes consejos.

1. Deja de buscar a la desesperada

Lo primero de todo y más imprescindible es que para encontrar pareja no hay que ir buscando a alguien en cualquier esquina. Un error que suele cometer mucha gente es conocer a chicos o chicas sin filtro en páginas para buscar una pareja. Tienen tantas ganas de conocer a alguien que vale la pena que se lanzan a la primera de cambio con el primero o la primera que se cruza por su lado y eso es un fracaso asegurado. Para conocer a una pareja hace falta saber qué es lo que buscamos en el otro y como somos nosotros mismos.


2. Sé tú mismo/a, no finjas

Todos intentamos causar una buena impresión  en una primera cita. Mostramos lo mejor que tenemos y evitamos a toda costa que salgan a la luz nuestros defectos. De este modo, a veces no encontrar pareja es precisamente la señal de que quizá estamos mostrando nuestro yo ideal en vez de nuestra verdadera cara.

3. Trabaja tus dificultades

Si no te gusta ser celoso/a, trabájatelo e intenta confiar en la gente que te muestra que puedes serlo. Por lo contrario, si tienes baja autoestima intenta subirla, valora quién eres y lo que mereces de una manera honesta. Es decir, cualquier rasgo de ti que no te guste se puede cambiar, a eso se le llama crecimiento personal. Puedes hacerlo por tu cuenta o con ayuda profesional  Trabajarlo no sólo te hará más fácil la tarea de encontrar pareja sino que te permitirá a sentirte mejor contigo mismo/a, algo que será una de las claves para conseguir pareja.

4. Haz un poco de autocrítica

Detecta los errores que sueles cometer cuando tienes pareja o cuando estás buscando pareja, echa la vista atrás y valora relaciones anteriores. Mira en qué has podido equivocarte y rectifícalo. ¿Eres quizás demasiado absorbente? o por el contrario, ¿vas demasiado a tu bola y piensas de la misma manera que si no tuvieras pareja? En vez de preguntarte cuando encontraré el amor, puedes dedicar esos pensamientos a corregir esas actitudes que frenan que puedas conocer a una persona especial.

5. Respeta y valora a la persona que estás conociendo

A veces se intenta ir de duro y te pones una coraza para protegerte o has sufrido en relaciones anteriores y lo pagas con la persona que tienes delante, ya que con el ex o la ex no ha sido posible. Piensa que la persona que estás conociendo no puede ser tu saco de boxeo. Trabaja tu coraza o las heridas de tu pasado, pero que no pagues el pato la persona que no se lo merece. A veces el no mostrarte o ir directamente a hacer daño puede boicotear esa posible relación.

 6. Deja de plantear el compromiso

En algunos casos la búsqueda de pareja puede ser con el fin de intentar establecer un compromiso para toda la vida. Es necesario que antes de buscar pareja por internet o a través de actividades o aficiones,  dejes de lado este


tipo de ideas. A pesar de que quieras una relación formal, no necesitas a una persona para toda la vida. Este tipo de ideas vienen de la mano de mitos del amor romántico . No somos una media naranja que busca su mitad, somos seres completos buscando a alguien con el que establecer una relación que nos ayude a evolucionar.

7. No lo fuerces

Algunas personas desean tanto encontrar el amor que sienten la necesidad de forzarlo en cualquier cita. Deja de ver cada persona como la ‘única’ opción para formar un vínculo. A pesar de que desees buscar una pareja seria y estable, la clave para conseguirlo es precisamente experimentar con diversas personas. Intenta dejar de buscar el amor de tu vida y verás como a través de centrarte en el conocimiento personal y de los demás darás con esa persona.

Como podemos observar el autoconocimiento y el bienestar personal son más que necesarios para poder dejar de decir ‘no encuentro pareja’. Por ello, si sientes que no estás bien por dentro, un psicólogo profesional puede ayudarte a lograr tu objetivo personal y amoroso.

¿Qué es lo que se busca en una pareja?

En muchas ocasiones nos podemos preguntar cuáles son los rasgos de la personalidad  que las personas buscan más ante los demás. A pesar de que al conocer a una pareja debes ser tú mismo, siempre puedes trabajar en estos aspectos para mejorarte por dentro y ser atractivo por fuera.


1. Madurez emocional

Todo el mundo tenemos nuestros defectos  y virtudes. Pero, la mayoría de personas que quieren buscar a una pareja seria para formar un vínculo no quieren la perfección, sino la madurez emocional. Esto significa estar abiertos a pensar y aprender sobre nosotros mismos para poder evolucionar constantemente. De esta forma, la inteligencia emocional es esencial para encontrar el amor.

2. Abierto de mente

Al buscar una pareja estable no debemos intentar cambiar a los demás para que se amolden a nuestro ideal, sino ser abiertos de mente ante cualquier problema que se nos presente. Por ello, es esencial tener presente que debemos fomentar una comunicación abierta y honesta para conocer a una pareja con la que pasar grandes momentos juntos.

3. Honestidad

Ser honesto es otra de las cualidades que las personas buscan cuando quieren encontrar el amor o una pareja estable en sus vidas. Las mentiras, o los autoengaños son un reflejo de que algo está yendo mal dentro de nosotros mismos. Además la confianza es fundamental para que una relación pueda progresar en el tiempo.


4. Respeto y sensibilidad

Otra de las habilidades que nos ayuda a encontrar novia o novio será ser respetuosos con los demás. Una gran capacidad que tienen las personas que trabajan en sí mismas es animar a los demás a ser ellos mismos, sean como sean. De esta forma, es muy fácil sentirse amado cuando alguien te anima a ser la mejor versión de ti mismo/a. Por ello, el respeto y la sensibilidad son dos rasgos que puedes trabajar cuando estés buscando novia/a por internet o en cualquier lugar.


5. Independiente

La dependencia emocional  es uno de los defectos en una persona que puede llegar a causar daños en una relación. Para que alguien llegue a conocer a la pareja de sus sueños es necesario que crea que él puede seguir su vida sin esta. La independencia significa amar sin necesitar de los demás para poder ser feliz.

6. Empático/a

La empatía es la capacidad de poder escuchar a los otros y ayudar a mejorar sus defectos o problemas. Al encontrar novia/o esta es una de las cualidades que más valoran las personas. Esto es debido a que cuando estamos mal, necesitamos a nuestro lado a alguien que esté dispuesto a escucharnos.