Radio Bulevar

lunes, 7 de noviembre de 2022

Costumbre o Amor

 

Amor o costumbre, ambas marcan una enorme diferencia, solo está en qué tu seas sincero contigo mismo antes de dañarte y dañar a tu pareja.

Esta es una de las preguntas más frecuentes que se realizan las parejas que ya han entablado una relación de varios años. En sí, cuando es amor lo que sientes por tu pareja es probable que esta interrogante ni siquiera te pase por tu mente, ya que tú estás para demostrar este sentimiento de las diversas maneras que existan, ello para lograr felicidad mutua y compromiso. Por otra parte, cuando el amor es costumbre tu relación se basa en preocupación, agobio, frustración, todo lo vas a ver desde el mismo plano.

Una relación se basa en argumentos verdaderos, hábitos, experiencias y demás que hacen preguntarse si es amor o es costumbre.

Para comenzar, que quede claro que el amor es el sentimiento más hermoso que una persona puede recibir y dar a alguien, éste debe ser desinteresado y expresado de diferentes maneras. Si bien sabemos, en las relaciones de pareja recién iniciadas día a día se van presentando nuevos retos, ello es lo que la hace no verse monótona y así poder compartir con la pareja diversas experiencias y actividades, es algo que se disfruta. Sin embargo, cuando se está en una relación de muchos años se tiende a caer en la misma rutina, todo se ve igual desde cualquier perspectiva, se cae en el aburrimiento, se comienza a desgastar la relación, ahora ya no se disfruta convivir con la pareja, se siente agobio en la relación y lo afectivo (sentimientos) pasa a segundo término, lo cual, en la mayoría de los casos tiene dos panoramas: llevar al fracaso las relaciones y por otro lado, las que deciden continuar en ellas pese a que la tristeza forma parte de su vida.


Razones que hacen que las personas permanezcan en la misma relación pueden existir muchas, por ejemplo: miedo a quedarse solos, prejuicio social, inseguridad, autoestima, etc.

Amor

Regresando a la pregunta de este artículo, para muchos es muy difícil de responder ¿Es amor o es costumbre?, por tanto, también será difícil llegar a tomar una decisión. Así que, comencemos por definir amor.

El amor es un sentimiento que llena a toda persona de emoción, ilusión, alegría y una vida de felicidad y más cuando se ve a nuestra pareja. Es aquella sensación de hormigueo o mariposas en el estómago, en entregar lo mejor, en hacer detalles y estar al pendiente uno del otro, saber dialogar, comprenderse, respetar las decisiones de la pareja, amar desinteresadamente, pero en especial, siempre querer bienestar para la persona a la que se ama.


En el crecimiento de una relación el amor se fortalece a través de comprender y saber aceptar situaciones o experiencias que a veces llegan a tambalear la estabilidad, así como a saber perdonar y agradecer. En esta etapa, cuando la relación se fortalece, las personas sienten esa libertad de poder irse cuando ellos lo deseen; sin embargo, cuando se ama la pareja se quedará porque así lo desea, lo necesita y lo quiere. Además, en una relación se busca amar, más no lastimar e imponer; sobre todo, en este punto, tú serás consiente que el amor más grande y poderoso es el que sentimos por uno mismo, y está es precisamente una de las claves que nos ayudan a entender si es amor o costumbre.

Cuando el amor pasa a ser costumbre, algo que podría ayudarte a dar respuesta a la pregunta del artículo, es marcar distancia, es esa situación te darás cuenta qué te hace más feliz, estar lejos de tu pareja o no; te ayudará a identificar en qué situación la felicidad es menos esquiva. Además, una vez que se pierde el respeto, el interés de lo que sucede con tu pareja, cuando solo es apego emocional o porque se ha compartido un periodo largo de tiempo y tienes dependencia emocional, lamentablemente tu amor ya es costumbre.


Cuando has identificado que lo que pasa entre tu pareja y tú solo es costumbre, se recomienda alejarte antes de que ambos salgan lastimados, presenten depresión. En el peor de los casos, de destruirás y tú o tu pareja serán esclavos del sufrimiento y todo por no saber cuándo decir adiós. No obstante, no toda la responsabilidad de la autodestrucción cae en una sola persona, no, recuerda que una relación se conforma por dos, entonces, ambos fueron cómplices de la necesidad, de la rutina y lo peor, de compartir y vivir en la misma miseria. Ello lleva a que las personas pierdan autoestima, que a futuro le cueste trabajo poder salir adelante y a tener confianza en sí mismos.

Cómo saber si es costumbre lo que se vive en una relación

Este punto lo explicaremos de la siguiente manera a fin de que tú lo entiendas.

Un indicador claro y preciso y que podrás poner a prueba es alejarte de tu pareja. Vamos, ten valor y hazlo antes de que ambos sufran y se destruyan. Es normal que estando separado de tu pareja, lo que le suceda a él o ella, por el tiempo que han compartido juntos, te llevará a que no sientas indiferencia, pero sí a reconocer que el alejarte de tu pareja fue lo mejor, ello pese a que desde tiempo antes tu no aceptaras que estarías mejor sin ella o él, porque tu relación ya no la disfrutabas, al contrario, te cansaba, pero la rutina tenía mayor peso.

Cuando la rutina haga mella en la relación y ya no sepan cómo seguir adelante juntos, una terapia de pareja puede ayudarlos a reactivar el amor.

¿Qué pasa si no sabemos diferenciar?

Sucede que, al no comprender si es amor o costumbre, lo que se vive en una relación será una vil mentira, engaño e hipocresía, lo cual impide que la persona tenga el valor de abrir los ojos y alejarse de su pareja. En estos casos, es al tiempo al que se le deja poner cada cosa en su lugar; pero, la desdicha, la amargura se reflejara en su rostro.

Otro aspecto que surge, es que el silencio hablará más que las palabras. Cada quien seguirá su rutina, la llama de la pasión se estará extinguiendo y ambos jugarán a ser felices.

Tomar 

viernes, 21 de octubre de 2022

EL OLVIDO DE UN AMOR QUE NO SE PUEDE BORRAR

“Cómo olvidar un amor imposible” es algo que se preguntan muchas personas. En la vida real, a diferencia de las películas románticas, no siempre se pueden derribar todos los obstáculos y lograr que el amor prevalezca.


A veces hay amores imposibles que no producen satisfacción, sino que se enquistan en lo más profundo del corazón y provocan mucho daño. En esos casos, lo mejor es aceptar la realidad y aprender a olvidar a esa persona, pero olvidar a alguien a quien amamos, aunque ese amor nos duela no es tarea fácil.

Amor no correspondido

En una ocasión alguien afirmó que “no hay amores imposibles, sino amantes cobardes”. De hecho, muchas personas dejan de luchar por un amor debido a obstáculos que en realidad se pueden sortear, como pueden ser las diferencias sociales, la distancia geográfica o incluso la diferencia de edad.

Sin embargo, hay amores por los que no vale la pena luchar, esto sucede cuando no hay reciprocidad, lo que conocemos como un amor no correspondido, como cuando una de las personas no siente lo mismo por el otro, ya tiene pareja o tiene una orientación sexual diferente. En esos casos, aferrarse a esa ilusión significa hacerse daño.

El amor es cosa de dos y no podemos exigir al otro que nos quiera, por lo que cuando nos enamoramos de una persona que no puede o no quiere correspondernos, se convierte en una misión suicida.


¿Por qué nos empeñamos en un amor imposible?

Los amores imposibles son típicos de la etapa adolescente, el estudiante que se enamora del profesor es un ejemplo clásico. Sin embargo, a medida que maduramos estos amores quedan atrás y el objeto de nuestro deseo comienza a ser una persona más similar a nosotros, que comparte nuestros gustos e intereses.

No obstante, hay quienes se sumergen en un bucle de relaciones imposibles que nunca llegan a buen puerto. Veamos algunas de las causas por las que nos obsesionamos con alguien que no nos corresponde:

En algunos casos la persona realmente no está buscando una relación de pareja estable, sino que puede estar escondiendo un temor al compromiso. En la práctica, ese amor imposible es un truco para mantenerse alejada de relaciones reales y de los “riesgos” que estas conllevan.

Las personas con baja autoestima y tendencias masoquistas a nivel emocional pueden tener la idea inconsciente de que ellos no merecen tener una relación de pareja sana y estable, y se embarcan en relaciones imposibles.


Cómo olvidar a alguien

Otras veces nos empeñamos en un amor imposible porque lo idealizamos, creemos que si esa persona nos amase nuestra vida sería mejor o más completa. En realidad no nos enamoramos de la persona en sí, porque en la mayoría de los casos no la conocemos lo suficiente, sino de la imagen idílica que hemos formado, nos enamoramos de la persona que nos gustaría que fuera.

En otros casos simplemente nos sentimos atraídos por algo que tiene sabor a prohibido, como ser el amante de otra persona que ya tiene pareja. Por consiguiente, ese amor se convierte en un reto, un desafío. De hecho, si la persona comienza a interesarse realmente por nosotros y el amor se materializa en algo real no es extraño que la relación pierda automáticamente su encanto. Otras veces, cuando nuestra autoestima está condicionada al logro,  conseguir el reto de que alguien deje a su pareja por nosotros supone una prueba de que somos valiosos.

¿Por qué es tan difícil olvidar un amor imposible?

Casi siempre, cuando una relación de pareja llega a su fin, es porque ha atravesado por una serie de fases que la han conducido al desencanto. Por eso, aunque la ruptura suele ser dolorosa, tarde o temprano logramos pasar página. Sin embargo, en los amores imposibles la decepción no llega, nos quedamos permanentemente ilusionados. Entonces olvidar equivale a dejar atrás un sueño.

No obstante, vivir atados a un amor no correspondido implica maniatar nuestra vida emocional. Cuando nos llenamos de ilusiones que no se concretan, no solo nos hacemos daño, sino que nos impedimos encontrar a una persona que realmente pueda satisfacer nuestras expectativas. Apostar por un amor imposible es como hipotecar nuestras emociones, es como cultivar sin la posibilidad de ver los frutos. Por eso, a largo plazo, este tipo de amor provoca una gran frustración.

¿Existe una predisposición a involucrarse en relaciones imposibles?

Hay personas que son más propensas a involucrarse en este tipo de relaciones, ya sea por sus características de personalidad, por sus creencias, su mentalidad o por la educación que han recibido.


Las personas con una baja autoestima pueden ser víctimas de este problema ya que, en el fondo, creen que no merecen una relación real por lo que se fijan en personas que no les pueden corresponder.

Las personas que han sido educadas haciéndoles creer que no valían nada, también tienen mayores probabilidades de caer en un mecanismo de auto-sabotaje. Aunque sean adultas, siguen creyendo que no merecen conseguir las cosas buenas en la vida, como una pareja que las ame y apoye, por lo que se fijan en relaciones imposibles y así confirman la imagen que tienen de sí mismas.

Las personas con tendencias masoquistas también suelen sentirse tentadas por los amores imposibles ya que esta “relación” satisface sus ansias de sufrimiento y dolor. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Michigan demostró que el rechazo de una persona activa las mismas áreas del cerebro que se movilizan cuando experimentamos un dolor físico.

El problema de base suele ser un monopolio emocional. Es decir, cuando una persona ha crecido marcada por una emoción negativa, como puede ser la angustia o la sensación de rechazo, tendrá la tendencia a involucrarse en situaciones que generen esa emoción. Por consiguiente, un amor imposible les permite perpetuar las emociones que vivieron en su infancia y mantenerse dentro de un círculo autodestructivo, que es el único que conocen.


¿Cómo olvidar un amor imposible?

Si has caído en las redes de un amor imposible y no es la primera vez que te sucede empieza por mirar dentro de ti y encontrar las causas que te llevan una y otra vez por el mismo camino. Pregúntate por qué te enamoras de personas inalcanzables. Quizás descubras que tienes miedo al compromiso, que no estás preparado/a para enfrentarte a una relación sentimental o que estás repitiendo experiencias emocionales que provienen de tu infancia.

Hay quienes “disfrutan” de ese amor idílico porque se sienten relativamente cómodos en la zona de confort que han creado y les aterroriza la perspectiva de iniciar una relación de pareja real, en la cual tienen que abrirse emocionalmente a otra persona.

Sea cual sea la causa, sé sincero contigo mismo, quizá en este punto te ayude un profesional de la psicología, ya que te brindará una perspectiva objetiva y te ayudará a conocerte mejor a ti mismo.


amores imposibles

Cómo olvidar a alguien en tres pasos

Si necesitas saber cómo olvidar a alguien porque sabes que es un amor imposible sigue estos tres pasos:

El primer paso es tomar la decisión firme de hacerlo. Esto, aunque pueda parecer de perogrullo, puede resultar muy difícil, ya que muchas veces nos resistimos a olvidar a una persona o hacer lo necesario para ello, cómo evitar el contacto por un tiempo, porque nos aferramos a la idea romántica de que, cómo en las películas, un milagro va a suceder y vamos a alcanzar la felicidad con esa persona y, por otra parte, siempre cuesta separarse de la persona amada o hacerse a la idea de que nuestro amor es un imposible.

Para tomar esta decisión es importante que seas realista y pienses en tu felicidad. Si seguir enamorado/a de esa persona te hace daño, quizá sea el momento de pasar página.

El segundo paso consiste en sentirte bien contigo mismo/a. Si no te sientes a gusto contigo, si no te amas lo suficiente, entonces no estás preparado/a para comenzar una relación de pareja saludable. No olvides que los conflictos internos son la causa más común de los problemas de pareja.

miércoles, 12 de octubre de 2022

LOS JOVENES SI TIENEN UN CONCEPTO DEL AMOR

 Los jóvenes viven todo con pasión, incluidas las relaciones de pareja. Aún así, la percepción de estos en torno al tema de las relaciones amorosas ha cambiado drásticamente con el pasar de los años.

El sexólogo forense Juan Carlos Malavé Rexach explicó que este cambio ha sido específicamente en el apego, intimidad y la responsabilidad social.

Según el artículo ¿Cómo viven el amor los adolescentes de hoy?, la nueva generación ha rechazado el típico amor de cuentos de hadas. Los jóvenes de hoy apuestan por un cambio, donde las princesas no sean rescatadas por príncipes, sino por ellas mismas.

Por ejemplo, el psicólogo clínico Miguel Pagán explicó a Es Mental que la mayor parte de las consultas que brinda es por temas amorosos.

“Yo creo que la gente joven tiene mucha confusión, la gente practica lo que se llama la monogamia serial, van de relación en relación y más bien tanteo y error. Pues nadie quiere estudiar, pausar y estudiar la ciencia del amor”, agregó.


Por su parte, la psicóloga clínica Rina Alonso estableció que el amor en esa etapa de vida de los jóvenes suele mezclarse con sus metas y sueños.

En la misma línea, el doctor Pagán añadió que la etapa de 20 a 25 años es aquella de preadultez, que aglomera ciertos eventos y situaciones en la que los jóvenes tienen que afrontar cómo separarse de la familia, con un proceso de independencia, manejar las finanzas, entre otros.

Aún así, esto no quiere decir que por ser una etapa de juventud no habrá compromiso, al contrario, la psicóloga afirmó que sí existe, pues cuando los jóvenes se enamoran pueden tener un gran nivel de compromiso.

“Son jóvenes que se graduaron. Entonces, empiezan a trabajar el “Yo”, esa parte del individuo que está, que quiere estudiar, que algunos están trabajando, y formando sus planes de vida, sus proyectos de vida, y eso obviamente, si tienen una relación de pareja, a más formados están y mejor les va en esas metas y proyectos de vida, pues obvio mejor les va a ir en su relación de pareja y con más seguridad se van a sentir en esa relación, en ese amor”, estableció Alonso.

Precisamente, como generación joven, se viven diversos cambios mentales, sexuales e incluso hasta demográficos, los cuales pueden afectar la estabilidad de un individuo.

Enamorarse va más allá de lo físico, es más bien tener capacidad de establecer un vínculo afectivo con alguien, de expresar y compartir los sentimientos más íntimos, añadió la psicóloga.


En entrevista con Es Mental, el profesor Malavé Rexach estableció algunas de las razones por las cuales, en base a sus conocimientos, han cambiado las perspectivas de los jóvenes en el amor y relaciones amorosas.

El profesor explicó que han cambiado varias necesidades, específicamente, lo que se llaman las necesidades complementarias, lo que se refiere a buscar a alguien que complemente al individuo. Por otro lado, la necesidad del reforzamiento y apoyo, pues esta generación busca constantemente que se le refuerce.

Y por último, la necesidad de intercambio. El experto dio el ejemplo de cómo antes la responsabilidad económica la tenía el hombre de la casa, mientras que ahora los jóvenes quieren balancear e intercambiar la responsabilidad. Además, la necesidad de equidad.

Las cosas no son como antes


Según Elsa Punset, escritora y divulgadora en la aplicación de la inteligencia emocional, el amor y el miedo son los polos opuestos de los seres humanos, más aún en los jóvenes.

De acuerdo con el profesor Malavé Rexach, la elección de tener una pareja amorosa tiene dos vías pues generalmente la gente es más racional de lo que desea en una relación amorosa o es emocionalmente intuitiva.

En la generación de los abuelos y padres de estos jóvenes, los casamientos en edades de 15, 16 y 17 años eran bastante usuales, según los expertos.

Según la experiencia de la psicóloga clínica Alonso, actualmente hay más convivencia que casamientos.

De acuerdo con el doctor Pagán, según las estadísticas los casamientos a partir del año 2017 bajaron drásticamente. De unos 15 mil, 13 mil, y 16 mil casamientos por año, bajó a seis mil aproximadamente.

Asimismo, el doctor agregó que la tasa de casamientos felices es sumamente baja, de 8 a un 12%, pues el nivel de satisfacción marital es bien bajo. Además, el experto afirmó que la tasa de rupturas en las personas que conviven es altísima, casi igual que el divorcio.

Sin embargo, Es Mental realizó una encuesta en la que participaron aproximadamente 891 jóvenes de 20 a 25 años, donde un 52% dijeron sí al compromiso de casarse. Por su parte, un 31% prefieren convivir.

Tambien, en el tema de los hijos, la doctora Alonso mencionó que lo mas que ha visto es la opción del aborto y los metodos anticonceptivos desde muy temprana edad. “Se quieren cuidar y no quieren tener hijos por el momento, ya que tienen otras prioridades”, agregó.


La encuesta realizada reveló que un 56% desea tener hijos mientras que un 28% optó por la opción de “tal vez” y un 15 % dijo que “no”.

Un 92% de los encuestados desea tener una relación completamente permanente.

viernes, 19 de agosto de 2022

SI SE PUEDE ENAMORAR A SU PAREJA

 

Las rupturas o los distanciamientos no siempre son definitivos. Reavivar el amor es posible

Las crisis sentimentales son situaciones habituales en una relación de pareja. Atravesamos ciclos donde debemos asumir que nada volverá a ser como antes.

No hay vuelta atrás en muchas situaciones, pero en otras hay esperanza: arreglar los problemas de una pareja es posible. Aplica estos 8 trucos y verás cómo se vuelve a encender la chispa del amor.

Un proceso de duelo


Cuando aparece una ruptura o la pareja se distancia, los sentimientos que aparecen son similares a los procesos de duelo. Sentimos vacío, sensaciones de pérdida y visión negativa sobre el futuro. Aparece tristeza, apatía y alteraciones en el sueño y el apetito.

Esta etapa puede llegar a crear alteraciones emocionales en la persona, como la ansiedad, la depresión y la baja autoestima. Sin embargo, no siempre es definitivo, ya que se puede recuperar el amor y reconquistar a nuestra pareja.

Revive el amor

Para lograr revivir el amor debes tener en cuenta 8 puntos imprescindibles:

1. Tiempo. Ambas partes necesitan tiempo y espacio para reformular la situación. Ciertas emociones negativas deben ser aceptadas y digeridas. Una vez logrado este espacio, podemos empezar la reconquista. Un periodo sin contacto y sin comunicación suavizan las cosas.

2. Muestra interés. No esperes que la otra persona sea la primera en contactar. Existe un sentimiento muy común de esperar a que sea el otro el que dé el primer paso como muestra de interés. Con esto, no siempre acertamos, hay muchas variables en juego. De todos modos, es un buen acto que seas tú quien dé el primer paso.


3. Pregunta al otro. Una vez que hemos dejado pasar tiempo, debemos saber si el otro está interesado en intentar recuperar la relación.

4. Analiza cada error. Empieza por ti mismo, por todo aquello que no hiciste bien. De la forma contraria, no asumiremos responsabilidades y acabaremos culpabilizando al otro.

5. Mejora tu actitud. Pese a que la situación es dolorosa, el victimismo e inundar al otro con sentimientos negativos acaban trayendo malos resultados. La actitud debe ser abierta y basada en la cooperación y el aprendizaje mutuo.


6. Vuelve al pasado. Basarnos en lo que teníamos al principio de la relación nos ayudará. Conecta con aquellos elementos presentes cuando el otro se sintió atraído por ti. Esta vuelta al pasado revive el amor y despierta emociones positivas en la pareja.

7. Sé sincero. Al analizar los errores que tú mismo cometiste, debes también comunicárselos al otro. De esta forma, seréis más consciente de las cosas que hicieron que todo saliera mal. También demuestras empatía, comprensión y predisposición a solucionar y corregir todo aquello que no funcionó.

martes, 16 de agosto de 2022

ADOLECENTE O NO DISFRUTA EL AMOR DE VERANO

Se los puede encontrar en un viaje, de veraneo por la playa, en apps para ligar, en redes sociales o en el lugar más inesperado… ¡Hablamos de los amores de verano! Sí, los mismos que hemos visto en películas, leído en libros o fantaseado en canciones. Esos tan intensos y a menudo inolvidables. Son líos, aventuras o relaciones normalmente fugaces que saben a playa, vacaciones, y, sobre todo, a libertad. Pero, ¿son amores reales o espejismos de enamoramiento?

¿Lo sufren solo los jovenes o pasa a cualquier edad?¿La tecnología los ha hecho más atractivos? Los amores de verano son una de las trampas de cada estación estival… en la que todos podemos caer. Al menos el 61% de los españoles ha disfrutado o ha padecido, según como se mire, un amor de verano, publicaba la plataforma gratuita para conocer gente Mobifriends en 2019. Incluso hasta muchas personas casadas buscan una aventura cuando aprieta el calor, o así lo refleja la última encuesta de la web de encuentros extraconyugales Gleeden, que registra picos inusuales de conexión que puede llegar a aumentar hasta un el 80% durante los días de más calor. Y, según su estudio, más del 70% de las personas casadas experimenta problemas con su pareja en esta época del año. Horizontal Los amores de verano se caracterizan por su carácter fugaz, su temporalidad, y eso les otorga más intensidad Drazen_ / Getty Images Circunstancias idóneas Más testosterona, más libertad, más vida social, menos ropa... El amor de verano es tan curioso que hasta la ciencia se ha metido entre sus sábanas para investigar al respecto. Y ha llegado a conclusiones interesantes.

La primera es que el enamoramiento tiene una base biológica , según las pesquisas de investigadores como Cindy Hazan, de la Universidad de Cornell de Nueva York, y de Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey. La segunda es que la hormona más implicada en el deseo sexual y el amor, la testosterona, aumenta cuando el día es más largo y, por lo tanto, esta más presente durante el verano. “En la época estival se dan las circunstancias idóneas para que haya más flirteo. Hay menos horarios, más libertad, más vida social y las actividades de ocio predisponen a las personas a ser más conscientes del propio cuerpo y de la sexualidad, por ejemplo el ir en bañador o asistir a más fiestas donde hay alcohol”, explica Connie Capdevila Brophy, psicóloga clínica y terapeuta de parejas. “Y es que en verano los adolescentes pueden sentir una libertad que no sienten durante el periodo escolar, igual que no la sienten los adultos durante el periodo de trabajo habitual, porque en ambos casos están con gente que no les conoce en el contexto diario”, agrega Capdevila, que es también vocal de la junta de gobierno del Col.legi Oficial de Psicología de Catalunya . ¿Por qué son tan intensos? Los amores de verano se caracterizan por su carácter fugaz, especialmente porque están vinculados al lugar donde transcurren las vacaciones y, lamentablemente, estas no son eternas.

“En ocasiones las personas son de diferentes ciudades, y esto dificulta que la relación pueda mantenerse en el tiempo; quizás son más intensos si cabe por ser evidente esta realidad, y se trata de disfrutar de cada minuto con mayor afán, ya que se duda mucho sobre la duración de este tipo de relaciones”, comenta Helena Calvo, psicóloga y coach especializada en relaciones sentimentales y personales. La intensidad se debe especialmente a ese carácter temporal, insiste Calvo, que es también experta en reparación de traumas con neurociencia. “Cuando la persona siente la dificultad de permanencia de estos amores –añade–, lo idealiza y hace que todo se vea más bonito de lo que es, y se enfoque en lo positivo, en lo que dejará de tenerse”. Es más, según la experta, como apenas duran unas semanas, no da tiempo a pasar de la fase de enamoramiento e idealización a la etapa de un amor más estable donde se ven tanto las cualidades como los defectos y de qué modo encaja esto con nuestra persona y situación. “Es por esto por lo que la persona queda atrapada en una imagen algo irreal de la otra persona, donde las expectativas juegan un papel fundamental”, puntualiza Calvo.

Como a penas duran unas semanas, no da tiempo pasar de la fase de enamoramiento e idealización A nivel químico, estos amores románticos suponen una gran cascada de hormonas y neurotransmisores en el cerebro y esto podría explicar también la intensidad, que también se acentúa por el hecho de que no se tiene el trabajo o la escuela de por medio, razona Connie Capdevila. “Estamos más predispuestos a experimentar y a disfrutar con todo, el nivel de estrés ha caído en picado y está descansando en nuestro domicilio, dejándonos libres y dispuestos para disfrutar y entregarnos a ‘lo que surja’. El ‘qué más da’ se impone sobre el resto de argumentos”, complementa Calvo. En resumen, con apenas unos estímulos, las expectativas de exprimir las vacaciones a tope se disparan, y nada nos hace reprimirlas ni contrastarlas con lo apropiado o lo que más nos conviene. “Las más horas de luz, el calor que nos permite mostrar nuestros cuerpos, o los vivos colores de la ropa colaboran como ingredientes complementarios a lo que ya de por sí tiene una fuerza arrolladora”, apunta Calvo. Las tecnología cambia las formas Los amores de verano son prácticamente un clásico que se repite de generación en generación. Pero las formas cambian. Y si antes uno se lo encontraba mientras veraneaba en una playa o en una discoteca, ahora ya se cuelan en el móvil. El pasado febrero, con motivo de San Valentín, una encuesta de Worten había cifrado en un 42% el porcentaje de españoles que utiliza su smartphone para ligar a través de aplicaciones. Las citas concertadas por el móvil son una realidad y notan también el tirón del verano. Y aunque los millennial prefieren llamar situationship a las relaciones temporales en una app, la aplicación de citas ‘AdoptaUnTío” ha descubierto que la búsqueda de este tipo de pareja crece hasta un 15% durante la temporada estival horizontal.

Menos estrés, más tiempo de ocio, más vida social, menos ropa... Las vacaciones proporcionan las condiciones idóneas para el flirteo AleksandarNakic / Getty Images Entonces, ¿puede la tecnología hacer que ese amor de verano se vuelva más interesante aún? “Las relaciones de época estival son divertidas de por si y añaden la guinda al verano”, dice Helena Calvo. “Esto lo saben las empresas, y ayudan a fomentar este tipo de relaciones y todo depende de las expectativas que tengamos”, matiza. Calvo valora que las apps facilitan conseguir lo que buscamos y permiten realizar una criba directa y una elección desde cualquier sitio antes de invertir tiempo en la propia cita. “La desventaja es sentirnos expuestos ante el mundo, incluso ante personas que pueden reconocernos, y eso puede hacernos sentir inseguros y echarnos para atrás y optar por los métodos tradicionales”, apunta. “Las apps facilitan la elección, pero exponen a ser reconocidos y eso a veces echa para atrás” Aunque el amor de verano es más típico en la adolescencia, eso no significa que no pueda ocurrir en otras edades, sugieren las especialistas. En la adolescencia pueden ser más intensas las relaciones porque el lóbulo frontal del cerebro, responsable de las funciones ejecutivas como el autocontrol, la planificación o la organización, se va desarrollando hasta los 25 años. “Pero puede haber amores de verano en todas las edades”, asegura Connie Capdevila.

Calvo apunta que en la adolescencia estos amores también son más frecuentes debido a la inexperiencia y a la revolución hormonal. “Les hace ser más espontáneos, y los mecanismos de control se desploman, mientras que según avanza la edad –explica–, el conocimiento de esta situación y la capacidad de control hacen más fácil que se racionalice más la capacidad de entrega sin filtro a estas relaciones”. Así, en las personas de mayor edad, aunque exista también predisposición, se bloquean muchas posibilidades porque ya se hace un balance de pros y contras. ¿Con fecha de caducidad? Los amores de verano pueden ser diferentes en cuanto a intensidad, pero se parecen mucho a los del resto del año, reconoce Connie Capdevila. Y aunque se tiende a pensar que tienen fecha de caducidad, también se debe tener en cuenta que las expectativas de cada persona son diferentes y estas expectativas tienen mucho que aportar a la hora de la atracción y de que se vaya más allá, matiza. “Sin embargo, al igual que en las relaciones habituales, se debería poder ser uno mismo, mostrar confianza o que el otro muestre confianza, y poder conectar con la otra persona”, advierte Capdevila. En ocasiones, la confusión del flechazo con el amor se produce por las expectativas. “El concepto de amor es muy amplio, pero es cierto que todo lo que envuelve a estas relaciones hace que segreguemos gran cantidad de neurotransmisores que pueden facilitar esta confusión entre si es un amor verdadero o simplemente consecuencia de todas las circunstancias que hemos expuesto”, dice Helena Calvo.

“Eso no quita que lo que ha comenzado con un flechazo se transforme luego en un amor pasajero de verano o en un gran amor más solido y permanente”, analiza. Aunque a veces la “cascada de hormonas y neurotransmisores”, según Capdevila, impide hacer buenos juicios y que ignoremos señales de alarma a las que deberíamos hacer caso. La confianza en la otra persona y el compromiso y la lealtad son fases posteriores a esa primera de atracción. Un buen aprendizaje En la vida siempre se aprende, comenta Capdevila, “y los amores de verano, cuando se terminan, si lo superas bien, también es una oportunidad de resiliencia, de conocerte un poco más y tener una nueva experiencia” de la que extraer aprendizajes. Nos ha quedado claro que los amores de verano son intensos, con fecha de caducidad y, a menudo, inolvidables. Pero cuando las vacaciones acaban toca decir adiós y aquí lo ideal, según aconseja Calvo, es contar con la anticipación, es decir, tener claro que existe una gran posibilidad de que no trascienda la relación y enfocarse en el disfrute controlando las expectativas. “Si esto no lo llevamos a cabo, la despedida será mucho más difícil e incluso traumática, dependiendo de nuestra estructura emocional previa y de si hay conflictos sin resolver”, apunta. “En este caso, es importante focalizarnos en nuestra vida cotidiana, en recuperar nuestras amistades, rutinas y crear nuevos proyectos e ilusiones”, enfatiza.