No todas las
personas que pasan por nuestra vida nos tratan como nos merecemos: con respeto
y dignidad. En ocasiones, por una multitud de razones, las personas nos hieren,
nos tratan mal y dejan una huella difícil de olvidar. Ya sea en el amor, en el
trabajo o en una amistad, este tipo de individuos son considerados como
compañías tóxicas y lo más recomendable es dejar de relacionarse con ellos, no
obstante, no siempre es una tarea sencilla y, a pesar de haber sufrido por esas
personas, nos cuesta dejarlas atrás.
Dejar de pensar en alguien que nos ha herido puede suponer un gran reto y, si lo conseguimos, lograremos fomentar una buena autoestima pues habremos alejado a alguien que nos hacía sentir mal.
Claves para dejar
de pensar en alguien que te ha hecho daño
Aceptar que alguien no te conviene
Sacarse a alguien de la cabeza y del corazón puede suponer un gran reto, por ello, lo primero que tendremos que hacer será aceptar la necesidad real de dar este paso y asumir que esa persona nos hizo daño. Es probable que nuestra mente no quiera conectar con el dolor que nos genera el proceso de aceptación, sin embargo, si no realizamos este proceso de aceptación, nos resultará imposible olvidar a alguien que nos ha hecho daño.
Alejarte de las relaciones tóxicas
Una vez hayamos aceptado que esa persona no nos conviene, es primordial generar un entorno seguro y libre de esa persona que nos ha hecho daño, para poder olvidar a alguien correctamente, tendremos que evitar interaccionar con él o ella puesto que su compañía dificulta enormemente el proceso de olvido. Si es alguien que vemos todos los días, será un proceso más complicado, basado en buscar estrategias de afrontamiento, sin embargo, no es un reto imposible.
No mires atrás
Es importante no arrepentirse de la decisión que hemos tomado, alejarnos
de una persona que nos ha hecho daño es lo mejor que podemos hacer y no debemos
abandonar ese camino. Mirar atrás puede resultar peligroso puesto que la
nostalgia hace que revivamos los sucesos pasados con esa persona, pero sin
recordar aquello que nos hizo daño.
Sigue con tu vida
Una buena manera de
olvidar a alguien que te ha hecho daño es formando nuevas experiencias, todas
ellas alejadas de la persona que hirió nuestros sentimientos o pisó nuestra
dignidad. Debemos seguir haciendo una vida normal, sin estancarnos en lo que
nos ocurrió, olvidando el pasado y viviendo el presente.
Cuando te
hacen daño en el amor
Las
relaciones amorosas no siempre terminan bien y, si nos hacen daño en el amor,
tendremos que desarrollar nuestras propias fortalezas y olvidar a esa persona
que, en su momento, fue tan importante para nosotros/as. El primer paso para
dejar atrás a una persona en el amor, es perdonar el daño que nos ha hecho.
Por extraño
que parezca, este paso es muy importante puesto que, si no perdonamos,
cargaremos con un peso innecesario que solo nosotros notaremos. El perdón no
implica que todo lo que nos hizo esa persona estuvo bien, pero perdonar es algo
que necesitamos hacer para seguir adelante y dejar de ser tan rencorosos/as.
Para sacar de tu cabeza a un hombre o a una mujer, después del perdón viene el olvido. Olvidar implica apartar por completo los recuerdos de esa persona durante el tiempo suficiente como para que no nos duela. Tenemos que dejar atrás a esas personas que nos hieren en el amor y dejar de querer a quien no te valora, tal y como se dice en la cultura popular: quien te quiere no te hará sufrir.
Al fin y al
cabo, después de esta fase tan dolorosa, habremos aprendido a dejar ir para ser
más felices. Dicho aprendizaje
Por qué no
puedo olvidar a alguien que me hizo mucho daño
Es posible
que, al principio, nos cueste bastante olvidar, dejar atrás e ignorar a alguien
que nos ha hecho daño, parece poco lógico y muchas veces podemos llegar a
reprochar ese comportamiento en otras personas (por ejemplo, en víctimas de
maltrato psicológico en la pareja), pero este problema tiene una interpretación
mental.
Explicación
psicológica sobre por qué me cuesta olvidar
Desde pequeños, nuestra mente ha ido aprendiendo a relacionarse con los demás de una manera más o menos afectuosa. Las relaciones de apego son muy importantes, eso es debido a que somos seres sociales por naturaleza y aprendizaje del entorno.
Ahora bien, cuando alguien nos hace daño, el vínculo de apego se ve atacado y afecta a nuestro bienestar psicológico.
Un modo que tiene nuestra cabeza de mantener cierta estabilidad es mediante factores de protección que niegan el dolor y hacen que nos cueste más olvidar a alguien. Sin embargo, debemos dar un paso adelante y aprender a gestionar nuestros sentimientos y emociones, fortaleciendo así nuestra autoestima y aprendiendo a distinguir entre un buen vínculo y una relación tóxica.
cortesia O.L.